J.CONDE - VIGO
Como tantos otros canteranos del Celta, a Dani Giménez (Vigo, 1983) le tocó emigrar, en 2004. Encontró puesto como guardameta en el Zamora. De ahí se fue el verano pasado al Rayo Vallecano, que ahora le brinda la oportunidad de visitar Balaídos y reencontrarse con su familia y sus amigos.
Cobeño le cierra el paso al meta vigués en el once de Pepe Mel, que le ha dado oportunidades en la Copa: "He disputado las eliminatorias contra la Real Sociedad y el Córdoba y ahora nos ha tocado el Athletic de Bilbao", apunta Dani, que creció en el barrio de la carretera Provincial y despuntó en el equipo del Colegio Hogar antes de incorporarse al cadete del Celta.
"La titularidad en el Rayo está difícil, pero cuando fiché sabía que iba a ser más complicado que en otro sitio. Aún así creo que decidí bien porque el equipo está luchando por el ascenso, que es lo que yo quería. A todo el mundo le gusta jugar, estoy haciendo las cosas bien y me siento preparado".
José Juan le cortó el paso hacia el primer equipo celeste, que tiempo después intentó su fichaje: "Hace dos años tuve contactos con el Celta para volver. Lo había hablado con Ramón Martínez. Íbamos a comenzar a negociar pero Pepe Murcia quería a Falcón porque lo conocía".
Dani hubiese coincidido de nuevo con Borja Oubiña, con el que compartió vestuario en el Celta B. Ahora podrá saludarlo de nuevo, como a Yoel, a Roberto Lago o Iago Aspas, que también conoce de su paso por A Madroa. "Es un partido especial, bonito, porque es ante el equipo de mi ciudad. Ojalá fuera en otras circunstancias, estando los dos en Primera, pero para mí Balaídos es un campo bonito y me permite saludar a la familia y a los amigos".
Da fe que el Rayo Vallecano viajará a Vigo "con ganas de conseguir la victoria para hacer bueno el punto que sacamos el otro día en casa (ante el Cádiz) y seguir ahí arriba. Ahora estamos segundos pero aún está muy apretada la clasificación".
Aunque conoce la mala trayectoria del cuadro vigués en Balaídos, Dani sostiene que es un rival complicado: "Todos los partidos son difíciles en Segunda porque los equipos están muy igualados. El Celta no ha empezado bien pero si tiene un partido bueno te complica la vida, y no te puedes fiar de nadie".
Su otra ilusión inmediata es la doble confrontación de Copa, donde será titular: "Sabemos que es difícil pasar la eliminatoria pero en Vallecas tenemos un partido muy bonito y la vuelta en San Mamés me permitirá estar en uno de los campos históricos de España, donde a todo el mundo le gusta jugar". Será su tercera oportunidad de guardar al Rayo.