REDACCIÓN - VIGO
El entrenador del Pilotes Posada, Quique Domínguez, asegura que su equipo está sometido a una "excesiva presión" que no sabe a qué se debe, por lo que volvió a insistir en la importancia de tener "tranquilidad" porque la temporada es "muy larga" y no ha hecho más que empezar.
El conjunto académico sólo ha sumado una victoria en las cuatro primeras jornadas y dos derrotas, ante Alcobendas y Toledo, resultan dolorosas por ser ante rivales directos por la permanencia.
"Me resulta extraño todo lo que está pasando en el entorno del equipo. En la cuarta jornada ya estábamos hablando de partido clave, de la necesidad de ganar, cuando aún es muy pronto para sacar conclusiones y hacer valoraciones. Toda esa presión puede estar influyendo en el rendimiento de algunos jugadores", señaló Domínguez.
En este sentido, el técnico pontevedrés denuncia que "la presión" sobre el equipo la ejerce el "entorno del club" y reconoció que en la segunda parte del choque del pasado sábado contra el BM Alcobendas (24-27) su equipo ya la acusó. "Tras una primera parte en la que tuvimos bastante claridad de ideas, en el segundo tiempo del partido contra el Alcobendas, cuando ellos se acercaron en el marcador, el equipo estuvo demasiado nervioso para la altura de la temporada en la que estamos", recalca el entrenador del Pilotes Posada Octavio.
Domínguez reconoce que el último tropiezo no entraba en sus planes. "En mis cuentas contaba con sumar los dos puntos que perdimos el sábado contra el Alcobendas. Sabíamos que eran dos puntos muy importantes que no debíamos perder porque jugábamos en casa y ante un rival directo, pero al final acabamos pagando con la derrota ese nerviosismo que tuvimos en la segunda parte", concluye Domínguez