LOIS DOCAMPO - LALÍN
El Cerceda se llevó los tres puntos del estadio Manuel Anxo Cortizo en un duelo de constrastes. Los de Suso Moure dejaron claro que necesitan hacer muy poco para lograr victorias. A los visitantes les bastó con aprovechar uno de sus escasos acercamientos a la meta de Javi para poner casi imposible el triunfo a un Lalín que debe hacer mucho para poder puntuar.
El partido disputado en Lalín enfrentó a dos equipos con almas enfrentadas. El Cerceda presentó un once que bien podría lucir palmito en una categoría superior. Los de Moure son conscientes de un potencial que desborda pero que dosifican como si nada les pudiese hacer mal a tanta altura. El Lalín por contra se vistió una vez más el mono de trabajo sin saber que David no siempre vence a Goliat. Los dezanos volvieron a poner la entrega necesaria para agarrarse con uñas y dientes a la categoría pero se toparon con un rival con mejor maquinaria. A los de Moure les sobró incluso la ayuda de un colegiado, López Rodríguez, que supo sacar de sus casillas al equipo y a la parroquia local en una labor bien repartida con sus asistentes. El trencilla utilizó un rasero diferente para ambos conjuntos, castigando la inocencia local y dejando en el olvido varias acciones que bien pudieron costar una expulsión a los visitantes.
Con estos condicionantes, al Lalín no le quedó otra que apelar a la heroica y más tras el precioso gol de Felipe, un lalinense que tiene tomada la medida a su ex equipo. La vaselina del delantero dejó en entredicho a Javi y hundió la línea de flotación local. A partir de ese instante, los de Acevedo se encomendaron a un Coria que volvió a tener una mala tarde de cara al gol y que marró las dos mejores ocasiones. En el descuento, el colegiado se inventó una roja a Tomás y señaló un penalti a favor de los visitantes. El duelo Javi-Felipe cayó esta vez del lado del portero del Lalín. Lo peor, la lesión de Dani Méndez.