RAÚL RODRÍGUEZ - VIGO
El Celta se llevó ayer con gran autoridad el derbi vigués de la categoría, ante un Rápido de Bouzas que no fue ni la sombra de encuentros anteriores, y al que le pesó demasiado el tanto conseguido por Jota a los veinte minutos del encuentro.
El Celta jugó ayer cómodo en Bouzas. El Rápido no era capaz de situarse en el centro del campo, lo que dejaba demasiados huecos que los célticos aprovecharon para organizar su ataque.
Para el Bouzas, sigue siendo una asignatura pendiente el juego ofensivo, ya que Manu ayer prácticamente no tuvo trabajo a lo largo de los noventa minutos de juego.
La defensa del Rápido, que hasta ahora era lo mejor del equipo, no fue capaz de contener ayer a los delanteros célticos. Primero, un doble rechace permite a Jota romper la igualada inicial, mientras que en la segunda parte Agujetas solamente pudo frenar a su defensor haciéndole penalti. El tercer ya fue con un Rápido totalmente roto.
Con el partido resuelto el Celta bajó la presión, pero aún así el Rápido no fue capaz de acercarse con peligro al área de los célticos