PABLO GALÁN - VIGO
El Celta B no se cansa de ganar. El filial céltico sumó ayer ante el Eibar su cuarta victoria consecutiva de la temporada, tras comenzar la competición con dos derrotas. Tal y como se esperaba, el encuentro fue espeso y, a pesar de jugar en superioridad numérica durante más de media parte, los últimos cuarenta minutos contra nueve, el conjunto vigués no encontraba la forma de rematar sus jugadas. Tuvo que ser Pablo Lede quien a los 60 minutos de partido culminase con un tiro a bocajarro un gran centro de Dani Gail, tras una gran internada por la banda derecha.
El encuentro comenzó con los dos equipos respetándose mucho, sin llegar claramente al área contraria. Avisó primero el Eibar por medio de Sutil, su jugador más talentoso, que se plantó solo ante Sergio pero su disparo fue bien detenido por el guardameta vigués. Sobre la media hora de encuentro llegó la ocasión más clara del conjunto local, con un gran disparo de Cristian que despejó a córner Irureta con una gran palomita. En el minuto 41 llegó una de las claves, la expulsión de Lombraña por una falta en mediocampo, muy discutida por los vascos.
La segunda mitad comenzó igual que terminó la primera, con un jugador expulsado del Eibar. Kijera veía la segunda tarjeta amarilla y se iba a los vestuarios. El Celta B aprovechó la superioridad durante los siguientes minutos, y fruto de ella llegó el tanto de Lede que, a la postre, sería definitivo. El tanto, más que empujar a los vigueses, los llevó a la precipitación. Por momentos parecía que eran los locales los que estaban con dos menos y el Eibar lo intentó con balones largos. En uno de ellos apareció la figura de Sergio para blocar un acrobático disparo de Sutil. Después de eso, ningún peligro para la meta local y los tres puntos se quedaron en Vigo.