REDACCIÓN - VILAGARCÍA
El Arosa se abonó al sufrimiento para sacar un punto en su duelo en A Lomba ante el Covadonga. Y es que los de Ricardo Fernández padecieron, sobre todo en una segunda mitad en la que el conjunto ourensano se adueño de la parcela central con Roberto Dacosta como lanzadera e Iglesias como estilete.
Fiel a su estilo, el equipo vilagarciano apostó por la combinación como camino para llegar al área rival. Sabedores de su filosofía, el rival amontonó jugadores en la parcela central, buscando los contraataques como argumento.
Kiko tuvo que emplearse a fondo para salir airoso de su particular duelo con Iglesias, al que le ganó la partida en todas las ocasiones, ya fuese anticipándose en centros laterales o en situaciones de mano a mano.
Del Barrio dio el primer aviso serio de los locales, pero falló en un remate franco que se convirtió en el preludio del 1-0 que llegó gracias a un penalti por mano señalada y que transformó Adrián Camiño.
Ya cerca del descanso, Zaca, por dos veces en sendos remates al borde del área pequeña, pudo ampliar la renta, justo antes de que el Covadonga obligase a Kiko a mostrar su calidad.
La sensación de dominio local, aunque sin verticalidad, con la que se cerró la primera parte, dio un vuelco considerable en la reanudación. Los ourensanos llegaban más y mejor ante un Arosa que se vio obligado a defender con algún coletazo inocuo en las botas de Adrián Camiño.
Con un penalty señalado a Miguel Cobas llegó la acción que dio lugar al empate, igualada que pudo deshacerse de no ser por la buena respuesta defensiva a una contra postrera de unos visitantes en inferioridad.