ÁLVARO FAES
Luca di Montezemolo no dejó de atusarse el flequillo mientras hablaba. Tampoco apeó su sonrisa de galán italiano a la vez que se destapaba más que nunca sobre el fichaje de Fernando Alonso por Ferrari. Dijo todo lo que podía, suficiente para los buenos entendedores. El presidente de la Scuderia estuvo ayer en Madrid. "El lunes que viene debo hablar con Stefano Domenicali y espero anunciar algo en unos días". Lo dijo después de confirmar que "Massa seguirá con nosotros y Fisichella será el tercer piloto". Ni una palabra acerca de Kimi Raikkonen.
"¿Será entonces el martes cuándo anuncie el fichaje de Fernando Alonso?", le preguntaron a Montezemolo. Y salió por peteneras. "Lo único que sé de Fernando es que ya ha firmado por Brawn y se irá con Jenson Button", soltó con la sonrisa más sarcástica de la tarde. La broma provocó una carcajada general. Luego, el italiano lanzó flores al piloto. "Es muy bueno, fuerte, con temperamento y sabe trabajar en equipo, pero no me presionen con tantas preguntas".
El presidente explicó la filosofía de la marca. "Siempre hemos estado en la Fórmula 1. Desde 1950 y los grandes pilotos siempre han estado con nosotros. Todos, menos Jim Clarck y Jackie Stewart. Con ellos no se encontró el momento. Y Senna, cuatro días antes de morir, estuvo en mi casa y me dijo que quería venir con nosotros".
Y aunque casi enseñó la puerta de salida a Kimi Raikkonen, le elogió como piloto. "Ha sido nuestro único campeón en su primer año en Ferrari. Es un personaje único, no habla nunca, ni cuando gana ni cuando pierde".
Hace semanas, Raikkonen se aferraba a su contrato para frenar los rumores de su salida de Ferrari en favor de Fernando Alonso. Las cosas son ahora muy distintas. Sus agentes ya negocian un regreso a McLaren, sin descartar al equipo Brawn. En Singapur, Raikkonen tuvo que hablar sobre su situación. No se movió de su posición, pero sí reconoció que las cosas no estaban demasiado bien. "Es la misma historia de siempre. Yo tengo un contrato pero me temo que ellos (Ferrari) quieren hablar de él. Pero para mí nada ha cambiado".