J.CONDE - VIGO
A Sergio Ortega se le agota la paciencia al comprobar que no remiten los dolores en su rodilla derecha cuando está a punto de cumplir un mes de baja. El zaguero cántabro del Celta está preocupado y espera que con urgencia le sometan a nuevas pruebas médicas para conocer con exactitud el alcance de su lesión y buscar soluciones. El tratamiento conservador al que ha sido sometido en las últimas semanas no ha dado resultado, admite el fútbolista.
La recuperación de Ortega ha sufrido un retroceso después de que los servicios médicos del club vigués le diesen permiso el martes para incorporarse poco a poco al grupo después de acumular tres semanas en la enfermería.
Al futbolista le diagnosticaron un "síndrome femoropatelar" en la rodilla izquierda después de disputar el primer partido de Liga, ante el Numancia. No ha vuelto al equipo titular desde entonces. El tratamiento a base de fisioterapia y "viscosuplementación" no ha dado resultado por el momento, como ayer reconoció Sergio Ortega.
El defensa celeste admite que continúan los dolores en la rodilla dañada, a pesar de las numerosas inyecciones que le han puesto en las últimas semanas.
El domingo pasado se abrió una rendija de esperanza al anunciarle los médicos que el martes iniciaría la integración progresiva con el grupo. Ese día se le pudo ver en A Madroa corriendo junto a Jonathan Vila y el recuperador Pedro Docampo. Ayer ya no pudo continuar y se quedó en el gimnasio.
Al abandonar las instalaciones deportivas de Candeán señaló que estaba pendiente de la llamada de los médicos para someterse a unas pruebas de control para determinar el alcance de las molestias y qué tratamiento debe seguir.
Una lesión que parecía leve se ha ido complicando a medida que se retrasaba el regreso del futbolista a los entrenamientos. Ortega tuvo que someterse a una intervención quirúrgica hace años por un problema similar en la rodilla derecha. Parece que el síndrome femoropatelar que padece podría ser congénito.
Los servicios médicos del club analizarán hoy su caso para ponerle remedio e intentar recuperar a un futbolista que llegó este verano a Vigo procedente del Numancia y que se ganó la confianza de Eusebio Sacristán, que le incluyó en el equipo titular en el partido inaugural del curso.
Por otra parte, Jonathan Vila mejora del esguince sufrido en su tobillo derecho y ayer incluso participó en algunos ejercicios con el resto del grupo. El porriñés no ha podido debutar en Liga debido a esa lesión.