ARSENIO COTO - LUGO
El Celta B sería el líder destacado en un virtual campeonato gallego de 2ª B. Ayer encadenó su tercera victoria en otros tantos duelos autonómicos. Pero esta vez fue menos brillante que las anteriores. El equipo que entrena Milo Abelleira aprovechó la única ocasión de que dispuso en la segunda parte del encuentro para imponerse a un Lugo, que aún no ha ganado ante sus aficionados y ya van tres partidos de esta temporada 2009/2010.
El conjunto celeste se sitúa así en la zona noble de la clasificación, mientras que el rojiblanco, invicto hasta ayer, se hunde en la tabla. Ambos equipos aburrieron en el primer tiempo. Hubo que esperar hasta el minuto 44 para que se contabilizara el primer disparo a puerta con peligro entre los tres palos. El local Marcos Rodríguez controló un balón dentro del área con el pecho y su remate de volea lo despejó a córner el guardameta Sergio en una felina intervención. En la acción siguiente, Pillado sorprendió en contraatque a la defensa rojiblanca, pero pecó de excesivo individualismo al intentar regatear a varios defensas en vez de internarse en solitario en el área.
Aunque el conjunto lucense defraudó, al menos en los diez primeros minutos de la segunda parte mereció adelantarse en el marcador. Primero Tornero cruzó excesivamente el balón, tras un pase de la muerte de Arroyo; después Sergio desvió con los pies un disparo a bocajarro de Losada y por último Maikel remató fuera cuando estaba solo dentro del área pequeña ante el portero olívico.
Salvo esas dos acciones, el partido fue tedioso hasta que en el minuto 77 el "chino" Losada, que ya debió ver la segunda tarjeta amarilla trece minutos antes por tocar el balón con la mano, se autoexpulsó. El ex delantero del Celta, que había sido amonestado en la primera parte por una dura entrada, perdió el balón en el centro del campo y agarró al jugador que le había robado la cartera para intentar evitar el contraataque. El árbitro aplicó la ley de la ventaja. El esférico llegó a Dani Gail, que se internó en solitario en el área y batió por bajo a Escalona, que estuvo a punto de evitar el tanto.
El Celta B pudo sentenciar al contrataque, pero sus acometidas se diluyeron en los metros finales y optó por intentar aguantar el balón para poder sumar otro triunfo en un nuevo duelo autonómico.
El Lugo, sin ideas, pudo sin embargo empatar con el tiempo reglamentario casi cumplido, pero ahí se erigió en protagonista el árbitro de la contienda. Primero, mal auxiliado, señaló como fuera de juego una asistencia de Sergio a Maikel que se quedaba solo y después no vio a un defensa del Celta B tocar dentro del área el balón con la mano, completamente separada del cuerpo. Esas dos acciones desesperaron al banquillo rojiblanco. El colegiado acabó expulsando al segundo entrenador y mostrándole tarjeta amarilla a dos jugadores por protestar.