J.M. MATUTE
Los seniors españoles ponían anoche en Polonia punto y final a una temporada histórica para nuestro baloncesto. Un punto y final de oro a una campaña plagada de medallas, ocho, cuatro de ellas de oro, entre europeos y mundiales y que dan fe de que el magnífico presente de este deporte tiene por delante un futuro igualmente magnífico.
Puede que España esté apurando los últimos años de una generación irrepetible, aquella que en 1998 se hacía con el Mundial Junior; aquella de los Pau Gasol, Juan Carlos Navarro o Felipe Reyes y que puede presumir de tener el mejor palmarés del deporte español. Y es que al oro logrado ayer en Katowice, unen otras dos platas continentales (2003 en Suecia y 2007 en casa), el oro en el Mundial absoluto de Japón 2006 y la plata olímpica en Atenas 2008, ésta tras una final ante Estados Unidos sencillamente maravillosa y en la que únicamente la permisibilidad arbitral con los pasos de salida de los estadounidenses privó a los entonces chicos de García Reneses del título.
A esta generación de oro de nuestro baloncesto le quedan aún dos citas claves: el Mundial que se disputará el próximo año en Turquía y los Juegos Olímpicos de Londres en 2012, pero dentro de este bloque ya está apuntándose el relevo con la llegada de los Rudy Fernández, Sergio Llull, Víctor Claver o Ricky Rubio. Y tras ellos otros muchos vienen apretando fuerte. Así, los sub-20 lograban este año el bronce en el Europeo de su categoría y los sub-16 se hacían con el título continental.
Las chicas tienen menos tirón mediático pero lo suyo sí que tiene mérito, pues en este 2009 lograron lo que ningún otro país: estar en el podio en todos los campeonatos disputados. Por orden: bronce continental para las seniors, plata de las sub-20 en el Europeo y de las sub-19 en el Mundial, y oros continentales para las sub-16 y las sub-18. Una manita de éxitos.
Si Pau Gasol, campeón también de la Liga y la Copa en España con el Barcelona y de la NBA con los Lakers, es el gran abanderado del baloncesto masculino, los nombres de Amaya Valdemoro y Anna Montañana también han saltado fronteras.
Y si Ricky es a sus 18 años presente y futuro del baloncesto masculino, en el femenino hay que apuntar otros dos nombres: la base gallega Cristina Oubiña, 19 años, plata europea este año con la selección sub-20 y mundial con la sub-19, que ha sido elegida mejor jugadora de su edad por la Federación Internacional, y la alero mallorquina Alba Torrens, de 20 años, plata continental con la sub-20 y bronce con las seniors; designada tercera mejor jugadora de Europa en 2008 y primera española que se colgó del aro tras un mate (con las juniors del Celta Indepo) en un partido oficial.