EFE - LONDRES
Tras toda la controversia surgida a causa del "accidente" de Nelsinho Piquet durante el Gran Premio de Singapur de 2008, la FIA reconoce que Fernando Alonso no sabía nada acerca del asunto y que por lo tanto, no tiene ninguna culpa de lo ocurrido, según aseguraba ayer el diario de ´The Times´ en su edición digital.
En Monza, Alonso ya negó rotundamente cualquier implicación con el supuesto plan de Renault. Según la FIA, el español aprovechó la salida del safety car para ganar la carrera y pasar así del décimoquinto al primer lugar. Tras la carrera, Alonso, sin saber nada, se mostró satisfecho y aseguró ser "muy afortunado" por una victoria no esperada.
Por otra parte, la FIA asegura que Alonso estuvo en contacto directo con los ´conspiradores´ durante todo el fin de semana y, sin ser consciente, él entró en la vuelta 12 para cargar su monoplaza de combustible antes del accidente de Piquet.
Por otra parte, las trasncripciones de la FIA acerca de las órdenes por radio de Renault no dejan lugar a dudas: demuestran que Alonso no puso ninguna objeción para parar en esa vuelta, aunque provocara la caída del asturiano hasta el último lugar. Sin embargo, no sabía nada sobre la salida del safety car dos vueltas después que le dejaba con el tanque lleno antes de que los demás coches pudieran parar.
La máxima organización del automovilismo, dejó claro, tras reunirse con Alonso en Monza, que no hay pruebas de que Alonso estuviera implicado y que el bicampeón se mostró tranquilo y relajado. Además, según ´The Times´ la FIA no va a requerir la presencia de Alonso en la reunión del Consejo que se celebrará el próximo 21 de septiembre en París para tratar sobre el asunto.
Los investigadores de la FIA no han encontrado ninguna vinculación de Alonso con el caso. La única persona que ha implicado a Fernando en el caso ha sido Nelson Piquet quien, según reveló Charlie Whiting, fue el primero en conocer el escándalo en noviembre del año pasado. El ex piloto de Fórmula 1 dejó caer que Alonso "sabía todo" y argumentó que su estrategia de combustible no tenía sentido. El orgullo paterno pudo a Piquet en sus primeras declaraciones, que luego ablandó para pasar a decir que un conductor inteligente como el asturiano seguramente habría sospechado algo.