ARMANDO ÁLVAREZ - VIGO
El mismo deporte, dos realidades muy diferentes, prácticamente universos distintos. Mientras la selección española recupera su magia en Polonia, el Gestibérica Ciudad de Vigo Básquet se bate de forma agónica. El club vigués está en sus estertores. La Federación Española anunciará mañana, a las 12.00 horas, que la LEB Oro estará compuesta por diecisiete equipos. Los vigueses, destinados a completar el número par, tienen hasta ese instante para recolectar 86.000 euros. Los plazos no se pueden estirar más.
Pepe Conde, vicepresidente y alma del Ciudad de Vigo Básquet, se debate entre el desconsuelo y la rabia de apurar hasta el último segundo todas las opciones. El director general de la Federación Española, Jesús Bueno, llamó por telófono el viernes a la directiva olívica para comunicarle ese plazo firme. El club lo entiende. Son demasiados días pidiendo prórrogas a la organización y los adversarios de la liga, demasiadas dificultades para completar los trámites. "Es una pena que esto se acabe. Pero es lo que nos merecemos", lamenta Conde.
Se refiere el dirigente a los responsables de la entidad, pero también a la ciudad en general. Contempla con sana envidia cómo el Obradoiro está levantando su proyecto en ACB, recolectando apoyos públicos y la devoción de la hinchada. Conde se gira hacia los políticos cuando concreta: "Sólo un milagro puede salvarnos. Estamos pendientes de las instituciones, de la Xunta o el Concello".
En lo palpable, no es tanto lo que distancia al Gestibérica de la LEB Oro. Tras depositar el canon de 46.000 euros y ofrecer una propiedad inmobiliaria como aval, la directiva ha diseñado un presupuesto inferior a los 600.000 euros, que se consideran capaces de cubrir. La entidad bancaria con la que tratan les pide una garantía adiccional de 86.000 euros para activar el aval y un préstamo personal sobre pérdidas anteriores. 86.000 euros. "Queda esperanza", reconoce Conde. "Sólo necesitamos una llamada de telefóno. No pedimos siquiera que alguien nos dé dinero, sino que asegure que nos lo dará. Un papel, es sólo eso. Es facilísimo lo que necesitamos, sencillo de remediar", prosigue, como si no acabase de asumir que esa gestión tan asumible en apariencia pueda dar al traste con el sueño de un equipo masculino de elite.
"Hasta el lunes estaremos trabajando al máximo", promete Conde, aunque entiende que a nivel personal no pueden realizar más esfuerzos. La jornada se vivirá con tensión en la sede de la entidad, con el técnico, Manolo Povea, presente y los nueve jugadores apalabrados pendientes de las noticias. La cuenta atrás ha comenzado.