EFE - CÓRDOBA
El jugador del Córdoba Gerardo García León señaló ayer que recuerda que el Celta con Eusebio Sacristán de entrenador "sólo ha ganado dos partidos de diecinueve", contando los jugados la pasada temporada desde su llegada. "Aunque no quiere decir nada, al principio de temporada hablábamos de equipos que iban a estar teóricamente arriba, como Rayo, Hércules, Real Sociedad o Nástic, y en cambio está ahí el Cartagena, que nadie contaba con ellos", dijo.
"Uno de los que podía estar arriba era el Celta, por historia, estamos viendo que esto es complicado para todos", porque "va a ser un año muy igualado, como el pasado, aunque esta vez hay clubes con un presupuesto importante", añadió.
Gerardo advirtió que el equipo tiene que hacerse fuerte en casa ya que les "daría mucha tranquilidad conseguir los seis primeros puntos" en el Arcángel, entre otras razones porque cree que fuera va a ser "un equipo difícil de batir, pero la salvación tiene que estar en casa, y a partir de ahí buscar otras cosas".
El sevillano, que aún no ha debutado tras cerrar su fichaje con el Córdoba a última hora, se mostró tranquilo y precisó que cuando llegue la oportunidad no le va a pillar "por sorpresa", sin preocuparle en qué posición será, porque el año pasado jugó en tres puestos diferentes.
El único partido que ha podido jugar Gerardo fue el amistoso del pasado miércoles en Lucena, donde actuó como interior derecha, puesto en el que se vio bien "intentando aportar cosas al equipo". "Estoy feliz por la marcha del equipo. Veremos si el partido del sábado lo podemos sacar y estaríamos una semana más tranquilos, llevamos una buena media, pero si no ganamos el sábado, la gente empezará a decir cosas".