CÉSAR COLLARTE - CANGAS
Se cumplió el guión previsto. El Frigoríficos del Morrazo cayó ante el Barcelona de forma contundente (17-32) en un partido en el que quedó bien a las claras la diferencia entre uno y otro conjunto. Los cangueses, con el presupuesto más bajo de la Liga Asobal, plantaron cara durante 10 minutos al mejor equipo del mundo, pero después sufrieron el lógico desplome ante la máquina blaugrana.
O Gatañal recuperó el esplendor de las viejas tardes de gloria y registró una buena entrada. El público se entregó a los suyos desde los primeros minutos y aplaudió a rabiar el primer gol del choque, anotado por el canterano Serafín. Entre él, Celes y Pablo Sánchez mantuvieron al conjunto cangués en el choque con ventajas que al menos hacían soñar con un partido más disputado (4-2, 5-3). Pero el sueño no daba para más. Un par de acciones defensivas permitieron a Juanín dar la primera renta a los visitantes (5-6). El Cangas aguantó hasta el 7-7 y a partir de ahí el Barcelona fue muy superior.
La defensa de los hombres de Pasqui se le atragantó al Frigoríficos que veía en Nagy, Oneto, Garabaya y compañía una barrera infranqueable para llegar a Barrufet. Y por si fuera poco, el laureado meta internacional comenzaba su exhibición. El resultado fue el lógico. Un parcial de 2-9 y10-16 al descanso.
Por entonces los problemas físicos de Doder y Víctor Díaz ya habían mermado aún más a un equipo que se presentó al choque sin Adrián, Kevin y Frade. En la reanudación hubo más de lo mismo. El atasco ofensivo del Frigoríficos era monumental mientras Pasqui echaba mano de las rotaciones para dar minutos a todo su banquillo. A un ritmo de gol por minuto los locales no podían plantar cara (12-24, minuto 45).
La noticia feliz de la jornada fue la salida a pista de Mauro Pereira por un desacertado Kosanovic. El joven meta fue recibido con aplausos pero no pudo detener ninguno de los cuatro lanzamientos recibidos.