SANTIAGO APARICIO - NUEVA YORK
Rafael Nadal formalizó el trámite ante Nicolás Almagro (7-5, 6-4 y 6-4) y fijó su estancia en los octavos de final del Abierto de Estados Unidos, pero levantó la incertidumbre competitiva a su alrededor y despertó de nuevo la inquietud sobre su estado físico.
La imagen del duelo español, que terminó por ampliar a cuatro la representación hispana en la cuarta ronda del torneo, reveló a los dos tenistas tumbados en el suelo antes del cuarto juego del tercer set, atendidos de distintas dolencias.
Rafael Nadal se quejó del dolor en el abdomen y ahí fue tratado. Está tan al aire la situación física del balear, que cuando tuerce un gesto parece que todo se convulsiona.
Nadal, que jugará en octavos ante el ganador del partido entre el francés Gael Monfils y el argentino José Acasuso, solventó el trámite en una jornada fructífera para el tenis español.
Fernando Verdasco, décimo favorito, ganó ayer por primera vez en su carrera al alemán Tommy Haas (3-6, 7-5, 7-6(8), 1-6 y 6-4), para alcanzar los dieciseisavos de final del Abierto de Estados Unidos, último Grand Slam de la temporada.
El tenista madrileño salió airoso de una lucha de 3 horas y 45 minutos. Superó a un rival inaccesible hasta el momento para él y a molestias físicas en la segunda parte del duelo, que le llevaron a solicitar el auxilio del fisioterapeuta del recinto.
El español Tommy Robredo ganó al ídolo local, el estadounidense James Blake (7-6(2), 6-4 y 6-4) y alcanzó los octavos de final del Abierto de Estados Unidos.
El tenis estadounidense perdió a dos de sus principales referentes. Andy Roddick, campeón en el 2003, que cayó ante su compatriota John Isner y Blake, que se estrelló frente a Robredo.
Es la sexta ocasión en la que el tenista de Hostalric alcanza los octavos de final del último Grand Slam del año. Superó a un rival con el que había caído en la mayoría de los enfrentamientos previos. En cinco de los siete que han disputado. El último hace dos años, en la eliminatoria de Copa Davis.
Su victoria se unió a la de Juan Carlos Ferrero frente al galo Gilles Simon (1-6, 6-4, 7-6 (5), 1-0 y retirada), que junto a Verdasco, Robredo y Nadal elevan a cuatro los hispanos en la cuarta ronda. Igual que en el 2007, un momento sin precedentes en este torneo.