HERNÁN BAHOS RUIZ - BOGOTÁ
Brasil selló ayer su visado para el Mundial de 2010 de la forma ideal: con un triunfo y humillación incluida en la casa de su más enconado rival; y un equipo de sólido desempeño que mira por el retrovisor la lucha de siete selecciones por tres pasajes directos y otro con escala que restan a las eliminatorias.
Treinta puntos en quince partidos, un aprovechamiento del 66,6 por ciento que dista del balance de 27 puntos con altibajos alcanzado por Chile y Paraguay, tiene como valor agregado una producción arrolladora: 28 goles y apenas siete encajados.
El Brasil de Dunga, que comenzó criticado, lograr unanimidad tras su ´gigante´ victoria en Rosario por 1-3 sobre Argentina. Luis Fabiano en dos oportunidades, Luisao con un soberbio cabezazo, y Kaká, en otra demostración exquisita de sus virtudes, infligieron el peor golpe que podían recibir Maradona, Messi, Tévez, Verón y compañía.
Argentina y el proyecto Maradona, que no rinde los esperados frutos, puede rescatar en su magro balance que mantiene en su poder el cuarto y último pasaje directo a Sudáfrica.
Y las demás selecciones de las eliminatorias, pues son las demás. Chile, que venía con paso firme, tropezó y sufrió en casa para igualar 2-2 con Venezuela y aplazó así la confirmación de su presencia en Sudáfrica.
Paraguay, que lideró las eliminatorias durante gran parte del trayecto, ha perdido consistencia y ni la victoria pírrica de ayer en Asunción sobre la ya eliminada Bolivia pudo cambiar la imagen. Un premio pequeño.
Colombia se impuso por 2-0 ante Ecuador. Uruguay, que parece arrastrarse en la competición después de un promisorio arranque, resultó inferior al desafío de vencer en la casa de un rival ya eliminado: Perú. La derrota por 1-0 dejó estacionados a los de Washington Tabárez