J.B. - VIGO
Hace apenas seis meses José Luis Mato, para el fútbol y amigos Joselu, era prácticamente un desconocido. El flamante fichaje del Real Madrid pasaba apenas por un espigado delantero del equipo juvenil del Celta que descollaba en las categorías inferiores de selección española. Los grandes equipos le seguían la pista y el Celta esperaba hacer de él referente futbolístico y próspero negocio a medio plazo. Pero los acontecimientos se han sucedido de forma vertiginosa y han superado las expectativas más optimistas. A mediados de la pasada temporada, el club celeste decidió que el equipo juvenil se le había quedado pequeño y le buscó acomodo en el filial, con el que, curiosamente, tuvo poco protagonismo. El jugador no gozó de la confianza de Alejandro Menéndez, el técnico del Celta B, que lo relegó el banquillo. El hoy entrenador del Real Madrid Castilla le concedió muy pocos minutos y hasta fue suplente cuando el seleccionador nacional sub 19, Luis Milla, se desplazó ex profeso a Vigo para seguir sus pasos.
La situación de Joselu dio un vuelco la pasada primavera con el relevo en el banquillo del primer equipo. Eusebio Sacristán lo vio en un partido del Celta B ante el filial del Valladolid y ordenó que comenzase a entrenarse con el primer equipo. La trayectoria de Joselu sufrió entonces una progresión vertiginosa. El técnico convocó al dezano para un amistoso con el Pontevedra en el que anotó un hat-trick y le hizo debutar poco después en Segunda División en el importante partido ante la UD Las Palmas. Nada más concluir la temporada, el club celeste, ante el cada vez más incipiente interés de los equipos grandes, anunció su incorporación al primer equipo y blindó al jugador con una mejora de contractual.
El interés del Real Madrid por Joselu se intensificó durante el verano, coincidiendo con la llegada de Ramón Martínez a la jefatura de las categorías inferiores del equipo blanco. El Madrid puso un millón de euros sobre la mesa y tentó directamente al jugador, que pidió al Celta se le dejase salir. Pero ante la insistencia de Eusebio y tras no pocos esfuerzos del club por retenerlo, el jugador aceptó quedarse en Vigo. En esta tesitura puso rumbo a Ucrania para jugar el Campeonato de Europa con la selección sub 19. Aunque España fue eliminada a la primera de cambio, Joselu pudo reivindicarse como máximo artillero del equipo nacional, con dos tantos.
A su regreso de Ucrania el artillero dezano se incorporó a la concentración del Celta en Melgaço resignado a jugar la próxima temporada en Vigo. “He decidido triunfar en el Celta, que es el equipo en el que me he criado”, proclamó.
Sin embargo, coincidiendo con la llegada de la competición, los acontecimientos se dispararon. La pasada semana Juan Ramón López Caro lo incluyó en la lista de la selección nacional sub 21 para el doble compromiso de clasificación para el Europeo de la categoría ante Polonia y Lienchestein. Con la ilusión del nuevo estreno internacional, afrontó Joselu el choque inaugural de Segunda División ante Numancia ignorando que su futuro estaba ya en el equipo blanco. A la conclusión del choque el Celta le comunicó que tenía un principio de acuerdo con el Madrid y el jugador viajó al día siguiente a Madrid para estampar su firma en el contrato que le vinculará por cinco temporadas al equipo en el que juegan Kaká y Cristiano Ronaldo. El Celta cierra un rentable negocio, el mejor de su cantera desde el traspaso de Míchel Salgado, y se asegura la continuidad de un delantero que apunta muy alto pero que está, en gran medida, por descubrir.
“Era una oportunidad irrenunciable y podré seguir un año en el Celta”
Joselu era ayer un hombre feliz tras confirmarse su inesperado fichaje por el Real Madrid. “El sábado, después de finalizar el partido ante el Numancia, supe que definitivamente iba a ser traspasado al Real Madrid. De hecho, al día siguiente ya viajé a Madrid para firmar todos los papeles”, reveló ayer el delantero dezano en declaraciones a la Cadena Cope. Y añadió: “Estoy muy contento porque esta era una oportunidad a la que no podía renunciar y al mismo tiempo, satisfecho por seguir los próximos meses en Vigo para ayudar al Celta en la medida de mis posibilidades y también para completar mi formación como profesional”.
Con su fichaje por el Real Madrid y a pesar de su filiación celeste, Joselu cumple un sueño. De chaval, cuando daba sus primeros pasos en el Silleda, ya soñaba con vestirse de blanco. Alternaba entonces las posiciones de portero y delantero centro y su ídolo era Santiago Cañizares. Como delantero su referente siempre ha sido Fernando Torres.
Eusebio, decepcionado
La alegría de Joselu contrasta con la contenida decepción mostrada ayer por el entrenador del Celta, Eusebio Sacristán, quien lamentó su fichaje por el Real Madrid. “El entrenador del Celta, calificó la venta Joselu al Real Madrid de “mala” noticia y un “sacrificio” por la delicada situación económica del club.
“El club entendía que la oferta era interesante y por eso se ha cerrado la operación. Los dirigentes han pensado que era el momento adecuado, aunque deportivamente, pese a que lo voy a tener durante esta temporada, es una mala noticia y un sacrificio porque se trata de un jugador de mucha proyección”, indicó.
“La situación económica exige su venta pese a que no es lo ideal para asentar un proyecto deportivo sólido. El club necesita tener tranquilidad a nivel económico y estabilidad en los cobros porque eso hace que el grupo esté fuerte. Eso le obliga a tener que hacer sacrificios y uno de ellos es éste”, añadió el vallisoletano.
Eusebio no dudó en calificar a Joselu como uno de los delanteros con más proyección del fútbol español. “Joselu aún no ha realizado nada, de momento. Tiene que demostrar esas cualidades que se le perciben y por delante tiene una motivación importante en esta temporada para demostrar si todo eso lo puede llevar a cabo en el club de su tierra y con el que está comprometido. Espero que se tome este año como un reto”, explicó el técnico celeste.