JOSÉ ANTONIO PASCUAL - MADRID
El francés Lass Diarra, el nuevo "10" del Real Madrid, ejerció de líder espiritual y ejecutor de la renovada versión del conjunto blanco, que echó mano de su habitual pegada para solventar el arranque liguero ante el Deportivo.
Tras heredar el dorsal del ahora interista Wesley Sneijder, muchos pusieron en duda si era el hombre idóneo para llevar un número tan significativo en el fútbol universal. Se ponía en cuestión si tenía la calidad suficiente como para hacer honor al 10.
Nadie discutía el despliegue físico de este medio-centro francés que llegó la pasada temporada para darle empaque a la medular, pero Lass, una vez que el técnico chileno Manuel Pellegrini le ha convencido para acercarse más al área, se ha confirmado como un gran valor y sus condiciones de todo tipo comienzan a no ser discutidas.
Lass alivió los males del conjunto de Pellegrini, que mostró tanta pegada como vulnerabilidad atrás, como casi siempre en los últimos tiempos. El guión que escribieron madridistas y deportivistas fue el que tantas veces se ha visto en el Bernabéu.
Un equipo como el Deportivo, bien armado atrás, que no estaba siendo netamente inferior al Real Madrid, se marchó de vacío después de haber tenido todo en su mano.
Juan Carlos Valerón, a sus 34 años y superviviente del "Centenariazo" de la final de Copa de 2002, tuvo en su bota derecha el 2-3 (m.57), pero prácticamente a puerta vacía falló su remate y dio vida al Real Madrid, al que se la había complicado el partido con el 2-2 a los cuarenta segundos del segundo periodo.
El conjunto de Pellegrini, sin hacer nada del otro mundo, se había ido al descanso con ventaja. Dani Aranzubia había hecho un penalti inútil a Raúl y Cristiano Ronaldo situó el 2-1 (m.35).
Pero tras el intermedio Valerón y compañía tuvieron el partido en su mano, hasta que irrumpió Lass Diarra.
Pellegrini tiene, como no podía ser menos, mucho trabajo por delante. Su fútbol posicional en ataque se acaba convirtiendo en un embudo, hay poca movilidad y escasean las entradas por las bandas, y atrás, aunque ayer faltaban Sergio Ramos y Pepe, es un equipo muy asequible para los rivales.
El equipo necesita acoplarse con sus nuevas figuras, encontrar fluidez en su fútbol y ser más firme atrás.