AGENCIAS - BARCELONA
Sobre aquel Barça de la temporada 1951-52 se ha tejido una mística que sigue pisando fuerte medio siglo después, ya que se erigió en un grupo liderado por Ladislao Kubala y dirigido por Fernando Daucik que alcanzó todos los títulos en juego. Fue el gran equipo de las cinco Copas, ganador de la Liga, la Copa de España y la Copa Latina, embrionaria de la Copa de Europa. A ellas, se añadió la Copa Eva Duarte, actual Supercopa de España, y que recibió sin jugarla por el doblete en la Liga y la Copa, y el Trofeo Martini & Rossi por ser el equipo con mejor diferencia goleadora (92 a favor y 43 en contra).
Los Kubala, César, Basora, Ramallets, Biosca, Manchón, Seguer y otros recibieron el tributo de miles de aficionados por aquella gesta que aún se mantiene viva, igual de gratificante que el momento en el que está inmerso el Barça de Guardiola, Messi, Xavi, Iniesta, Puyol y compañía.
El actual Barcelona dio un nuevo paso el domingo para ponerse a la altura de aquel equipo al lograr la Supercopa de España, trofeo con el que el conjunto azulgrana agranda un poco más este 2009, tras la obtención de la Liga, la Copa del Rey y Liga de Campeones.
Después del triplete, el Barça da un pequeño salto para convertirse en el equipo de las cuatro Copas y todo ello pendiente del trofeo que el Barcelona disputará este viernes en Mónaco contra el Shakhtar Donetsk para dilucidar el campeón de la Supercopa de Europa.
El equipo que entrena Pep Guardiola lo tiene todo a su favor para escribir la página más exitosa de la historia del club catalán, hecho que muchos en el Barça entienden que ya ha alcanzado al obtener el triplete. No obstante, la ambición del grupo de Guardiola es tal que no perdona ningún envite, como quedó confirmado el domingo contra el Athletic, frente al cual el Barça no permitió ningún tipo de duda acerca de cuál era su objetivo. Así, Guardiola armó a su mejor once, a excepción de los lesionados Iniesta y Márquez, lo que produjo un alud ofensivo contra el equipo de Joaquín Caparrós que al final acabó con un 3-0 en el tanteador.
Si la temporada pasada el Barça de Guardiola no empezó a ofrecer sus posibilidades reales hasta que ya se había puesto en marcha el campeonato, en ésta el conjunto azulgrana ha podido saltarse los preámbulos y ofrecer lo mejor de sí ya en la pretemporada.
Guardiola ha intentado infructuosamente contener la euforia que aún se arrastra en el entorno azulgrana, pero los hechos no ayudan porque el Barcelona, a tenor de cómo lo están evaluando sus rivales, mantiene el mismo nivel competitivo y de acierto que el año pasado, únicamente frenado en el pasado Gamper, cuando perdió 0-1 contra el Manchester City, en un choque en el que muchos juveniles barcelonistas tuvieron su momento. Para alimentar esta posibilidad el propio Xavi aseguró ayer que ve al equipo en condiciones de ganarlo todo y descarta una caída como la que sufrió el Barcelona de Ronaldinho tras el primer año glorioso.