REDACCIÓN - VIGO
Míchel Salgado cumplirá su sueño de acabar su carrera futbolística en la Liga inglesa. El lateral vigués se comprometió ayer por dos temporadas con el Blackburn Rovers, un clase media de la Premier League, del que el jugador del Real Madrid espera ser una pieza importante. El acuerdo se cerró ayer y el futbolista viaja hoy a la ciudad de Blackburn, al norte de Inglaterra, para firmar su nuevo contrato.
La opción del Blackburn es la que ha acabado por convencer al futbolista, que contaba también con una importante oferta del Westham, así como de diversas propuestas en Dubai y, en España, otra del Zaragoza. Pero el deseo de Míchel, tal como él mismo adelantó en este diario hace diez días, después de desvincularse del Real Madrid, era jugar en la que actualmente se considera la mejor Liga del mundo: la Premiership. Hoy firmará con el Blackburn y no se descarta que pueda disputar ya algunos minutos en el encuentro que el equipo que dirige Sam Allardyce disputará el próximo sábado en la cancha del Sunderland. El Blackburn se estrenó en la Liga el pasado sábado con una derrota en casa ante el Manchester City.
El fichaje de Míchel ha sido una petición expresa del entrenador del Blackburn Sam Allardyce, que contó con Fernando Hierro en su etapa en el Bolton y pretende que Míchel sea en el Blakcburn lo que Hierro fue en el Bolton.
La carrera del futbolista vigués prosigue en Inglaterra después de triunfar en el Real Madrid, al que llegó hace una década procedente del Celta. Durante diez años Míchel ha sido uno de los referentes futbolísticos del equipo de Chamartín y uno de los pesos pesados del vestuario blanco, junto a Raúl González e Iker Casillas, con quienes también coincidió durante algún tiempo en la selección española.
Salgado luce un palmarés envidiable. Con el Real Madrid ha conquistado cuatro Ligas, dos Ligas de Campeones, una Copa Intercontinental, una Supercopa de Europa y tres Supercopas de España. Le falta únicamente la Copa de Rey, que el Madrid no gana desde 1993.
Antes de firmar por el equipo blanco el combativo lateral vigués fue referente del que se considera el mejor Celta de la historia, el que dirigió Víctor Fernández en la campaña 1998-99.
Con el conjunto vigués conquistó triunfos en campos que muy pronto volverá a visitar con el Blackburn Rovers, como Anfield o el Vila Park. Aquella memorable temporada le valió la primera de sus 53 convocatorias para la selección española y propició su traspaso al Real Madrid por la cifra récord para el Celta de 12 millones de euros.