EFE - BERLÍN
El etíope Kenenisa Bekele conquistó su cuarto título mundial consecutivo de 10.000 metros y mantuvo a salvo su condición de invicto en la distancia frente a un ambicioso Zersenay Tadesse que hizo todo el trabajo, del primero al último kilómetro y se llevó el consuelo de la medalla de plata.
Bekele dejó clavado al eritreo al entrar en la última vuelta y venció con la mejor marca en 12 ediciones de los campeonatos (26:45.11). Tadesse llegó segundo en 26:50.12 y el keniano Moses Masai, hermano de la reciente campeona mundial de la distancia, Linet, fue tercero con 26:57.39.
Campeón olímpico de 5.000 y 10.000 metros, Bekele, de 27 años, ha desarrollado una gran afición a los dobletes y ya ha cumplido la primera mitad de su objetivo en una distancia que ha corrido doce veces y en la que no conoce la derrota. Por el camino, dos títulos olímpicos, cuatros mundiales y dos récords del mundo (el actual, 26:17.53).
Su eterno acompañante, Sileshi Sihine, condenado al segundo puesto en todas las grandes ocasiones, se dio de baja en los 10.000, igual que su esposa, Tirunesh Dibaba, por problemas físicos.
De nada sirvió a Kenia, que suspiraba por recuperar el título después de ocho años, y a Eritrea tratar de endurecer la carrera. Tadesse, con residencia española, y Masai se relevaron en cabeza en los cinco primeros kilómetros pero todo fue inútil.
A su ritmo infernal (13:40.45 en el km.5) "murieron" los otros etíopes, pero Bekele seguía ahí pegado a ellos sin dar muestras de la menor preocupación. A nueve vueltas del final el etíope estaba solo arriba con Tadesse, Masai y otro keniano, Micah Kogo.
Ya nadie le dio un relevo a Tadesse. Los cuatro fueron doblando corredores y a falta de dos kilómetros cedió Kogo. El podio estaba seleccionado pero el eritreo no se conformaba. Bekele tuvo que adelantar a Masai para seguir al impetuoso Zersenay, bronce olímpico en 2004 y único hombre que ha logrado derrotarlo en un Mundial de cross.
Tadesse, de 27 años, cuarto en el Mundial precedente, no pudo descolgar a Bekele y a dos vueltas del final la carrera estaba sentenciada.
La participación de Lolo Penas en esta final fue casi simbólica porque el atleta coruñés, que al fin llegaba a una gran cita, se retiró cuando se había cumplido la mitad de la carrera. Penas ha hecho un esfuerzo brutal durante la temporada para estar en esta carrera y se notó en el día de ayer. Hizo lo que pudo, forzó y acabó reventado como buena parte de los atletas que trataron de forzar para realizar una buena marca. Penas había llegado a un lugar donde si no has nacido en el altiplano africano sólo puedes ejercer de silencioso testigo. Ayer Penas aguantó hasta donde pudo, que ya es bastante.