J.A.DIEGO - BERLÍN
Rompiendo los límites de la velocidad humana, Usain Bolt se convirtió en leyenda viva del atletismo con solo 22 años al proclamarse campeón mundial de 100 metros en 9.58 segundos, once centésimas por debajo de su plusmarca mundial anterior, frente a un Tyson Gay que hubo de consolarse con el récord de Estados Unidos (9.71). La marca imponente con la que el jamaicano se proclamó campeón olímpico hace ahora un año (el mismo día, 16 de agosto) saltó hecha añicos cuando los 196 centímetros de Powell atravesaron la línea de meta y dejaron al mundo boquiabierto. Había llegado a otra dimensión empujado por Tyson Gay que ofreció un gran comportamiento (la tercera mejor marca de todos los tiempos) para provocar que Bolt no aflojase en toda la carrera y acabase entregado en busca de la medalla de oro y del récord del mundo. Sólo en los instantes finales perdió dejó unas milésimas en ver hacia los marcadores.
Asafa Powell, predecesor de Bolt como plusmarquista mundial (9.72), subió, por fin, a un podio en alta competición gracias a su mejor marca del año (9.84) aunque lejos del oro de su compatriota.
Sobre la misma pista en la que Jesse Owens, para disgusto de Hitler, ganó hace 73 años la final olímpica en 10.3 segundos (la primera de sus cuatro medallas de oro), Bolt ha escrito una nueva página imborrable en sólo 9.58 segundos, algo que tardará en olvidarse.
Una estrella
Envuelto en la bandera verde, negra y amarilla de Jamaica, Bolt dio la vuelta triunfal a la pista del estadio Olímpico en tanto que un Gay cariacontecido abandonaba discretamente la escena mientras el estadio que asistió al recital de Owens hace más de setenta años se rendía a este genio de Jamaica.
El espectáculo no defraudó. Los ocho finalistas agudizaron su inventiva para hacer ante las cámaras el gesto más llamativo durante la presentación de los protagonistas. Bolt, hablando al objetivo, desplegó, como acostumbra, sus brazos en posición de disparo.
A Powell se le pudo ver en los prolegómenos más contento que nunca, consciente de que nada tenía que perder. mientras los focos iban en otra dirección, a las calles cinco y seis, donde se preparaban los dos hombres que más rápido han corrido esta temporada.
Cuando se hizo el silencio, entre destellos de miles de flashes, los rostros de los ocho contendientes se pusieron serios y el pistoletazo puso en marcha la máquina de correr en que se ha convertido Bolt, que sólo tardó 146 milésimas en ponerse en acción, sólo dos más que el especialista Gay.
Ni siquiera tuvo que hacer una salida excepcional, porque su progresión le permite recuperar terreno en la tercera zancada con esa sensación de aparente normalidad que impone en todas sus carreras.
El estadounidense había conquistado en los Mundiales de Osaka 2007 los títulos de 100, 200 y 4x100. Un año después, Bolt escaló la cumbre de la gloria repitiendo esa gesta en los Juegos Olímpicos de Pekín, pero añadiendo récords mundiales (9.69, 19.30 y 37.10) a cada una de sus victorias.
Sólo una vez se habían enfrentado los dos colosos en 100 metros. Fue el 31 de mayo del 2008, en Nueva York, y el jamaicano también batió al estadounidense (9.72 frente a 9.85).
Gay llevaba un par de semanas preocupado por sus molestias en la ingle, que volvieron a aparecer en las primeras rondas del Mundial. En la hora suprema demostró que está en la mejor forma de su vida, pero el destino parece reservarle el puesto de segundón frente a un Bolt cinco años más joven y asombrosamente rápido.
Desde los tiempos de Carl Lewis y Ben Johnson, en los años ochenta, la prueba reina no había gozado de tanta prosperidad como ahora, cuando a lo largo de un año de réplicas y contrarréplicas, sin coincidir una sola vez, Usain Bolt y Tyson Gay la han devuelto al primer plano. De todos modos, nadie como Bolt, que se ha convertido en la mayor estrella de este deporte, en el más mediático y en el que más dinero y titulares reúne a su alrededor. Viendo su rendimiento en los 100 metros, el mundo se frota las manos de cara a lo que sucederá en los próximos días en los 200 metros en los que todo el mundo aguarda otro recital monstruoso y previsiblemente un nuevo récord del mundo. Ahora mismo nadie tiene dudas de que Bolt tiene en sus manos los registros que él quiera.
Bolt asegura que “el público me ha dado una energía adicional”
El jamaicano Usain Bolt, plusmarquista mundial de los 100 metros lisos, que logró ayer un nuevo récord al correr 9,58 en Berlín, calificó lo ocurrido de ayer de sensacional y dijo que había sido sin duda su mejor carrera.
“Ha sido sensacional. Definitivamente, ha sido mi mejor carrera”, dijo Bolt.
Bolt calificó de “maravilloso” haber podido correr una carrera tal y como él se la había imaginado.
“Creía posible correr por debajo de 9,69, pero para ello todo tenía que salir perfectamente. Ha sido increíble. Creo que el público me ha dado energía adicional”, agregó el nuevo campeón del mundo.
Bolt dijo además que por la manera como corrió ayer su entrenador debió ver muy pocas cosas con las que no esté satisfecho. “Definitivamente, estaba listo para el Mundial y estoy muy orgulloso de mí”, dijo.
El atleta jamaicano dijo además que con ello no había terminado su protagonismo en estos mundiales. “El ‘show’ debe continuar”, dijo Bolt con miras a los 200 metros y a los relevos en los que también participará.
“Hoy es un gran momento de la historia, pero nunca se puede saber lo que pasará mañana”, añadió.
Bolt subrayó que pese a que el interés estaba centrado en el duelo entre él y el estadounidense Tyson Gay, la carrera la habían corrido otros siete atletas, y todos con pretensiones de victoria. “Había otros siete. No sólo estaba corriendo contra Tyson”, dijo Bolt.
Gay, por su parte, admitió que está desilusionado por haber perdido la carrera pero a la vez dijo que estaba feliz con la medalla de plata y que recordó que había corrido su mejor tiempo. “Di lo mejor de mí, pero no fue suficiente. Seguiré corriendo y ahora empiezo a pensar en los 200 metros”, dijo Gay.