J.B. - VIGO
El Celta 2009-10 se presentó ayer en Balaídos ante millar y medio de incondicionales con un plantel completamente remozado y gran presencia de futbolistas de la casa. Con estos mimbres intentará el equipo vigués intentará, a las órdenes de Eusebio Sacristán, recuperar la ilusión perdida en dos temporadas nefastas. El tercer asalto al ascenso coincide con un cambio de filosofía en la política deportiva debida en buena medida a los rigores del proceso concursal, pero también al relevo de en la dirección deportiva del club con Miguel Torrecilla al frente. Arranca el nuevo Celta con un equipo más próximo, rejuvenecido y con una legión de jugadores formados en la casa, nada menos que doce: Noguerol, Oubiña, Jonathan Vila, Hugo Mallo, Dani Abalo, Roberto Lago, Joselu. Sergio, Yoel y, en menor medida, Jordi y Michu.
La presencia de la cantera se conjuga esta vez con un puñado de contrataciones con más o menos buena pinta. Siete han llegado libres (Cristian Bustos, López Garai, Vasco Fernándes, Saulo, Arthuro, Sergio Ortega, David Catalá) y otro (Pedro Botelho), cedido por el Arsenal.
Permanecen además en nómina del pasado curso Roberto Trashorras y el portero gaditano Ismael Falcón. A diferencia de anteriores campañas, el cuadro celeste se presenta ante su gente con el plantel prácticamente cerrado. Resta tan sólo fichar a un sustituto para Kamel Ghilas, recientemente traspasado al Hull City inglés, y probablemente alguna otra incorporación a mayores para el medio campo.
Unos mil incondicionales siguieron ayer la puesta de largo del equipo consagrados en al grada de Tribuna, la única abierta ayer al público. La ceremonia fue casi una calco de la pasada temporada. Se inició el acto con la presentación de los distintos equipos de las categorías inferiores que fueron seguidas por tímidos jaleos de la grada. Desfilaron uno tras otro desde el alevín hassta el filial con sus respectivos entranadores. Le llegó luego el turno al primer equipo, que arrancó los aplausos de la grada, especialmente cuando llegó el turno de presentar a los jugadores de la casas.
La ceremonia se cerró con los discurso del capitán, Borja Oubiña, y el técnico, Eusebio Sacristán. Al igual que la pasada temporada, el presidente, Carlos Mouriño, y sus consejeros siguieron el partido desde el palco de autoridades pero no tomaron el micrófono para dirigirse a la afición.
En un improvisado discurso, Borja Oubiña agradeció a la hinchada su apoyo en el tramo final de la pasada temporada y explicó que el nuevo equipo iniciaba el curso futbolístico con renovadas energías. El capitán invitó a a la afición a compartir la ilusión con que los jugadores afrontan la nueva campaña.
El técnico, Eusebio Sacristán, agradeció también el esfuerzo realizado por los aficionados para salvar al equipo la pasada temporada y explicó que la plantilla se va a esforzar al máximo para que los celtistas se sientan orgullosos de sus colores. El técnico vaticinó "un equipo fuerte para hacer una gran temporada".
A la ceremonia, que se cerró con el amistoso ante el Valladolid, acudieron dos de los transferibles, Danilo y Edu Moya, aunque no fue invitado Rubén.