J.CONDE - VIGO
Desean tomarse el partido del sábado como uno más de la temporada, aunque es probable que suponga su despedida como célticos. Dinei y Rosada son los futbolistas que más partidos de Liga han disputado esta temporada con el Celta, treinta y seis cada uno, y han sido de lo más sobresaliente de un equipo con graves síntomas de bipolaridad: estuvo a punto de alcanzar el liderato al finalizar la primera vuelta y acabó sufriendo para evitar el descenso. El futuro de ambos en Vigo es incierto. De hecho, reconocen que el domingo seguramente se irán de vacaciones sin saber dónde jugarán el próximo curso. Coinciden en que el mejor recuerdo que se llevan de esta campaña es la victoria en Balaídos ante el Zaragoza.
Ariel Rosada reconoce que todavía le resta una temporada más de contrato con el Celta, pero está dispuesto a escuchar ofertas. Siente un poco de frustración por no haber logrado el ascenso con el Celta, objetivo, asegura, que le animó a abandonar el Toluca mexicano cuando éste celebraba el título de Liga. "Nos queda el sabor amargo de no haber hecho muchas más cosas", lamenta el argentino, que se ganó el cariño de Balaídos después de que cuestionara su calidad técnica.
El mediocentro defensivo, sin embargo, ha sido el jugador más utilizado esta temporada, junto a Dinei,convirtiéndose en una pieza fundamental para todos los entrenadores que pasaron por el banquillo celeste desde que Carlos Mouriño lo fichó en las navidades de 2007.
"Nunca pensamos que la temporada pudiera acabar así. Teníamos aspiraciones de subir y es triste no haber cumplido el objetivo",señala a modo de despedida, aunque deja todo pendiente de las negociaciones con la directiva del Celta.
El sábado podría disputar su último encuentro con el Celta, pero no quiere pensar en ello. "En principio será un partido más", añade.
De la misma manera se tomará el compromiso ante el Xerez su compañero Dinei, que ya prepara el equipaje para viajar el domingo hacia Sao Paulo, donde en julio se casará y se someterá a una pequeña operación en un dedo del pie derecho que ya traía lesionado cuando llegó como cedido al Celta. "No esperaba jugar tantos partidos en mi primer año en el fútbol europeo", admite el delantero brasileño, que también se siente apesadumbrado por no alcanzar la meta de Primera División con el Celta. Ahora, su futuro está en manos del Atlético Paranaense, que no quiere prorrogar la cesión del jugador al Celta, al que le reclama dinero del primer acuerdo.