En tratamiento por cáncer

La enfermedad de Ballesteros tiñó de gris un año excepcional

19.12.2008 | 19:51

En golf raras veces concurren tantos hechos destacados en un mismo año y 2008 pasará a la historia por el enorme volumen de éxitos, hitos y acontecimientos encadenados que, no obstante, se vieron teñidos con el color gris de la grave enfermedad de Severiano Ballesteros.

En todos los ámbitos del deporte mundial cayó como una jarro de agua helada la noticia de la enfermedad de Ballesteros. Ingresó de urgencia en un hospital madrileño el 6 de octubre sin saber que padecía un tumor cerebral. Fue operado en cuatro ocasiones y al fin, tras 66 días de permanencia hospitalaria, recibió el alta.

Seve Ballesteros, de 51 años, tendrá que seguir luchando en el partido más importante de su vida. Su enfermedad empañó un año verdaderamente excepcional, brillante para el golf español. Sergio García acabó como segundo del mundo.

Sólo el estadounidense Tiger Woods le superó. García obtuvo un triunfo en Europa, en el campo de Castellón, su ciudad natal, otro en los Estados Unidos, en el prestigioso The Players (el 'Quinto Grande'), y uno más en China.

Miguel Ángel Jiménez se impuso en el PGA de Wentworth, Gonzalo Fernández-Castaño en el Masters Británico, Pablo Larrazábal en París, en el Abierto de Francia, y Álvaro Quirós en Portugal.

La vuelta al pelotón de José María Olazábal después de una prolongada lesión fue otra de las buenas noticias del año, así como el éxito organizativo de los torneos españoles en el circuito europeo, con paradas en Marbella, Madrid, Sevilla, Castellón y Valderrama, aunque éste por último vez.

El final del circuito europeo se traslada a Dubai en lo que ha supuesto su gran transformación. El "Orden de Mérito" (lista de ganancias) pasa a denominarse 'Carrera hacia Dubai' y el Tour emprende el camino hacia un circuito más internacional.

Igualmente, 2008 fue el año de la implantación de los controles antidopaje en el golf profesional y el de la victoria estadounidense en la Ryder Cup. Europa sufrió la peor derrota desde 1981 (16,5 a 11,5). Paul Azinger capitaneó el equipo ganador, en el que no jugó Tiger Woods por lesión.

La lesión de Tiger y su operación en junio para reconstruir el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda motivó a los golfistas que encarnan la resistencia. Pero el californiano, de 31 años, marcó antes dos nuevos hitos: ganó, cojeando, el Abierto estadounidense para sumar su decimocuarto Grande y superó las 500 semanas al frente de la clasificación mundial.

También se despidió, aunque definitivamente, la gran jugadora de la última década, la sueca Annika Sorenstam. En su carrera ganó diez títulos de Grand Slam y fue una de las pocas mujeres que ha competido con los hombres.

La mexicana Lorena Ochoa asumió sin titubeos el papel de sucesora de Sorenstam con otra espectacular temporada en el circuito femenino de la LPGA, en el que sumó siete victorias y superó la barrera de los dos millones de dólares en ganancias.

El capítulo de las revelaciones lo acaparó el colombiano Camilo Villegas, el gran protagonista en el tramo final de campaña junto al fiyiano Vijay Singh. Este último conquistó la FedExcup y Villegas se aupó al puesto séptimo de la lista mundial.

También el irlandés Padraig Harrington nunca olvidará 2008, pues se impuso en dos de los cuatro Grandes de la temporada: Abierto Británico y US PGA.

En España y tras veinte año de mandato, Emma Villacieros cedió el testigo de la presidencia de la Federación Española a Gonzaga Escauriaza.

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