Redacción VIGO
Los cambios de hora siempre se cobran alguna víctima despistada. Sucede en todas las casas, familias, grupos de amigos o compañeros de trabajo. Alguno se olvida de cambiar el reloj y llega o una hora antes o una hora más tarde dependiendo de si el cambio es el invernal o el veraniego. Y en el Celta tampoco podía fallar.
Ayer estaban citados en A Madroa los jugadores que no habían sido incluidos en la lista de Pepe Murcia para visitar al Albacete bien porque están lesionados o porque no entran en sus planes. Pues dos de ellos, George Lucas y Maris, llegaron a las instalaciones de A Madroa una hora antes de lo debido y les tocó esperar pacientemente en la puerta de las instalaciones mientras no llegaban sus compañeros de entrenamiento y los preparadores que les habían citado allí. Llegaban puntuales, pero en cuanto llegaron a su lugar de entrenamiento descubrieron su error. Se lo tomaron con gracia, entre otras cosas porque peor hubiera sido llegar una hora más tarde. Ventajas de que el cambio consistiera en retrasar el reloj una hora. Al menos durante el entrenamiento fueron los perfectos destinatarios de las bromas de sus compañeros.