Un derroche de energía y vitalismo

La electrónica y el folk de Crystal Fighters engancharon a miles de incondicionales

04.08.2017 | 10:39
Éxtasis electrónico en Castrelos. // José Lores

El toque indie prometía estar presente en el cartel del Festival Illas Cíes de la mano de Crystal Fighters. Las expectativas se cumplieron. El aura de positivismo del grupo británico inundó ayer el auditorio de Castrelos con un concierto lleno de ritmo tropical y positividad, dos de los ingredientes principales de la banda, además de su atractivo directo.

Precisamente se necesita mucha energía para disfrutar plenamente de un concierto de Crystal Fighters, porque resulta casi imposible no saltar, bailar y gritar. Los asistentes, en su mayoría público joven, no se resistieron a acompañar los temas de la banda con una sucesión de bailoteos sin respiro. Las "buenas vibraciones" transmitidas por los londinenses mantuvieron en pie las dos horas del concierto a los cinco mil asistentes en la zona de pago, además de la multitud que presenciaba el espectáculo en el graderío.

El concierto empezó puntual con "Yellow sun", y a partir de aquí, todo fue una sucesión de fiesta y optimismo. El grupo deleitó a la ciudad olívica con temas de su nuevo disco "Everything Is My Family", editado por el sello Pias el pasado año y sin duda uno de los trabajos más alegres y vitalistas del grupo, con canciones como "All Night" o "Lay Low". Aun así, también hubo tiempo para grandes éxitos, como "Plage" una de las canciones más famosas y un alegato al amor y al Carpe Diem, "You & I", "At home" o "Follow".

Crystal Fighters es uno de esos grupos que ha logrado consolidarse gracias a su singularidad. Su estilo musical ha sido catalogado como folk electrónico, indie e incluso electrohouse. Todos estos componentes se mezclan con la música tradicional vasca, logrando el sonido distintivo de la banda. Prueba de ello, es el espectáculo de percusión que ofrecen gracias al uso de la txalaparta, instrumento percutivo vasco por excelencia que consiste en un xilófono de madera gigante y el txistu, una flauta pequeña de tres agujeros.

Además, tal y como demostró ayer, la formación logra contagiar al público su vitalismo y energía, quizá por ser la adaptación actual del espíritu hippie de los sesenta y setenta, como si se tratase de una versión actual. Por ello, la palabra "amor" suele estar presentes en muchos de sus temas, como en "Love Natural", (que también sonó ayer en Castrelos), "Love Alight" o "Star of love".

Quién iba a decir que esta banda, formada en Londres en el año 2007, cosecharía más éxito en España que en su país de origen. Tras haber actuado en el Festival Internacional de Benicasim hace dos semana, la banda tocará mañana mismo en Portugal y continuará su gira en Francia y Hungría. Su último disco, es el primero que publicandesde el fallecimiento de Andrea Marongiu, al que dedican el tema "Ways I can't tell".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine