NELI PILLADO - BAIONA
No es una librería, pero vende libros usados a 6 euros el kilo. No es una galería de arte, pero muestra pintura, escultura, fotografía... No es una almoneda, pero ofrece antigüedades. Tampoco es una tienda de discos, pero hay vinilos. Ni una biblioteca, aunque se pueda leer en cómodos sofás. El Mercado de la Tía Ni es todo eso y mucho más. Dos vecinas de Sabarís, Nieves Loperena y Fabiola Martínez, acaban de abrir este original negocio para poner al alcance de cualquiera miles de tesoros que ya no pueden encontrarse en las tiendas. Buscan ganarse la vida, pero les mueve también el interés por dinamizar la actividad del barrio baionés, que carece de infraestructuras culturales públicas.
Cientos de curiosos abarrotan cada día la casa Augusta, una joya de la arquitectura regionalista gallega conocida por los vecinos como "la casa de los hórreos". Construida en 1948 bajo la batuta del arquitecto Manuel Gómez Román, albergó un pequeño hotel, en el que los jugadores del Celta se concentraban en los años 60, y fue vivienda de familias de elevado estatus. Sus actuales propietarios, los Abraldes, la han alquilado ahora para esta curiosa iniciativa, después de mantenerla cerrada varios años.
Y el Mercado de la Tía Ni respeta al máximo la esencia del inmueble. La reforma mantiene los espacios tal y como se construyeron. El gran salón alberga la sala de lectura, donde se exponen cientos de libros para su venta, junto a antigüedades, pinturas y esculturas y, como no, sofás para disfrutar de un rato agradable. Las habitaciones contienen diversos apartados como el infantil, también con cómodos asientos; religión y mitología, astronomía, economía, filosofía, ciencias, belleza, historia, música, fotografía, artes escénicas y hasta cómics. La cocina está dedicada a la gastronomía y los baños, a la prensa histórica o al erotismo.
Arte y conferencias
Todas las estancias incluyen espacios de "escaparate para artistas gallegos como Víctor Lorenzo, Vidal Souto, Pedro Sardiña, Mantecón, Díaz Ferrer...", explica Nieves Loperena. También hay rincones para los artículos de coleccionista como una máscara antigas de mediados del siglo pasado, un teléfono bélico, una multicopista, cámaras fotográficas, loza, aparejos...
Otro amplio salón se reserva para los actos culturales. El primero, previsto mañana lunes, con la participación de los profesores Emilio Grandío, Bernardo Máiz y Julio Prada, que disertarán sobre el 75 aniversario del alzamiento militar español y mantendrán un coloquio con los asistentes a las ocho de la tarde. en próximas fechas desarrollarán nuevos encuentros intelectuales para analizar temas históricos o de actualidad. Para las próximas semanas, Nieves y Fabiola organizan talleres de elaboración de mermeladas, de pintura y de reiki.
Un "hospital" de objetos
Otro de los servicios que se prestarán en la casa será la restauración de libros, instrumentos musicales o antigüedades. Este departamento se llama "el Hospital de Tía Ni" y, aunque todavía no se encuentra terminado, contará con especialistas en rehabilitación de toda clase de piezas, desde luthiers a restauradores.
El cuarto reservado a la "atención médica" de las piezas "será como la consulta de cualquier doctor", afirma Loperena. "Haremos un diagnóstico, le daremos un tratamiento de primeros auxilios y, luego, el cliente tendrá la posibilidad de realizar una intervención o cambiarlo de look", argumenta. Todo bajo la filosofía de la casa: mucha originalidad y garantía profesional.