D. VÁZQUEZ - GONDOMAR
Ajustes “pactados de antemano” y “conocidos por todos desde hace un año”. Así justificó ayer el alcalde de Gondomar, Martín Urgal, los últimos movimientos en el seno del ejecutivo municipal que, en los últimos días, han llevado al edil de Cultura, Ignacio Troncoso, a abandonar la junta de gobierno. Urgal, quien aseguró haber firmado la salida del concejal, tildó además de “malintencionadas” las voces que “quieren desestabilizar la relación” entre los socios de gobierno, que, indicó, “sigue siendo muy buena”.
La salida de Troncoso, según apuntó el regidor local gondomareño, es, por tanto, el resultado de “un acuerdo interno por el que él ocuparía uno de los puestos de la junta de gobierno de forma temporal, durante un año, para después cedérselo a otra compañera”.
Dando cumplimiento a lo pactado, Natalia Salgueiro, concejala responsable del área de Deportes, ocupa ya el lugar de Troncoso, para quien el alcalde de Gondomar solo tiene palabras de elogio, ya que, según afirmó, “es un tipo estupendo y está haciendo un trabajo extraordinario en Cultura”.
Tanto Troncoso como Salgueiro son ex ediles del PP, algo que para Martín Urgal viene a desmentir por sí solo el beneficio que el cese del responsable de Cultura pueda suponer para sus socios de gobierno, los tránsfugas ex socialistas, encabezados por Alfonso de Lis.
Contrato
En el origen de la polémica está la licitación del contrato de mantenimiento del sistema informático municipal, una deliberación que coincide en el tiempo con el cese de Troncoso.
Al concurso público, que debía resolver la junta de gobierno, concurrieron cuatro empresas, pero a la hora de evaluar las propuestas se descubrió que una de ellas aportaba la documentación en sobre abierto, lo que, en principio la excluiría del proceso. En lugar de eso, el alcalde accidental, Alfonso de Lis, que presidía aquella mesa de contratación, decidió suspender la licitación tras un debate en el que, al parecer, Ignacio Troncoso fue el único que se mostró contrario a mantener en el concurso a las cuatro empresas.
“Se suspendió la licitación porque la empresa alegó que había entregado su sobre cerrado e indicó además que, en caso contrario, el funcionario que lo recibió tendría que haberles advertido del incumplimiento de las bases”, explicó ayer el alcalde de Gondomar, Martín Urgal.
El regidor, que defendió de este modo la actuación de su junta de gobierno, reiteró que este hecho “nada tiene que ver con la salida de Troncoso de la junta local”.