CLARA SÁNCHEZ - PORRIÑO
Entre peines y secadores está ahora Carlos Alexander Lago, que antes era soldador. Cuando se encontró en desempleo tuvo la oportunidad de matricularse en el curso de peluquería que se imparte en el Centro Neural de Torneiros, en Porriño. "Fue un cambio radical. Llegué aquí por curiosidad y la verdad, nunca pensé que me fuera a gustar tanto. En un futuro, prefiero ser peluquero que soldador". Albina Gómez antes de comenzar este curso realizaba algún que otro trabajo temporal. Ahora ve "el futuro mucho mejor que antes. Siempre me gustó la peluquería y esta iniciativa fue para mí una oportunidad única". Unos cursos con los que aseguran estar encantados.
Entre fogones, en la enorme cocina de la que disponen estos futuros chefs, está Omar Otero, un técnico de sonido en paro que cuando descubrió la posibilidad de aprender cocina no la descartó porque "aunque el sector hostelero está bastante más explotado, aquí siempre tendrás más trabajo que en otros ámbitos". Almudena Vázquez terminó la carrera de Ciencias Políticas y no dudó en comenzar estos cursos de cocina, su gran pasión. "Nos preparan para después. Vemos resultados desde el primer día. Aprendes muchísimo". Todos ellos han visto en estos cursos una verdadera lanzadera al empleo, ya que un alto índice de sus participantes termina integrado en el mercado.
Cocina, peluquería y software informático son tres de las ofertas académicas de las que sacan el máximo partido casi medio centenar de personas en el Centro Neural de Torneiros, en Porriño. Tienen una duración de seis meses y 15 alumnos por clase.
La organización es conjunta entre la Consellería de Traballo e Benestar de la Xunta y el Concello de Porriño dentro de las llamadas Acciones Formativas para Desempleados. Desde mayo se están impartiendo tres de los seis cursos que pretenden realizar a lo largo del año.