EVA GONZÁLEZ - TUI
"Esto es un balón de oxígeno para nuestra empresa", describe con emoción Javier Álvarez Fernández, cantero formado en la Escola de Poio y gerente de una compañía tudense que nació en 1995 gracias a fondos del Plan Leader. Su empresa ha sido la elegida entre otras dos candidatas para realizar un gran monumento en granito "Rosa Porriño", de 24.000 kilos de peso y de nueve metros y medio de alto, dedicado a las víctimas del holocausto nazi, encargado por autoridades de una ciudad rusa cuyo nombre no está autorizado a desvelar.
Tres brazos alzados al aire con las manos pidiendo ayuda y nudillos descarnados, son los elementos principales del conjunto de la obra cuyo autor es el reconocido escultor polaco Frank Meisler, afincado en el barrio del Artista de la Ciudad Vieja de Jaffa (Israel), autor, entre otros del monumento a los niños "Kindertransport", en Gdansk (Polonia), en recuerdo a los más de 10.000 niños judíos evacuados a Gran Bretaña para salvarlos de los nazis. Meisler fue uno de esos niños.
Cuna de Kant
Se colocará el majestuoso monumento en una plaza de una ciudad portuaria rusa, fronteriza con Lituania y Polonia, situada en un enclave en la desembocadura del río Pregel, que desagua en el lago del Vístula, comunicado a su vez con el mar Báltico. La urbe cuenta con la Academia Estatal de la flota pesquera del Mar Báltico y uno de los profesores más conocidos de su Universidad fue el filósofo Inmanuel Kant.
Símbolos
"Meisler conoció la persecución y esas manos quieren simbolizar el horror de las víctimas", define Javier Álvarez, el escultor tudense. En los largos brazos que ayer estaban desmontados en grandes piezas de granito, figuran inscritos números de identificación de los presos en campos de exterminio nazi, como los de Austwitz, Treblinka, Maly Trostinez... El pie del monumento, con forma de hexágono, tendrá en cada uno de sus seis lados imágenes labradas con rostros de prisioneros de seis de esos lugares donde se cometió en parte el mayor crimen de la humanidad. En el centro de la base, de 5,20 por 5,20 metros, de donde parten los tres brazos, se instalará una llama que permanecerá siempre encendida. Esa base superior, junto con el pie en forma de hexágono, recrean la figura de la estrella de David, símbolo del pueblo judío.
"Es una obra de los nueve trabajadores que aquí estamos", dice Javier Álvarez, que se formó en la Escola de Canteiros de Poio, precisando que llevan trabajando en ello desde el mes de febrero "sin complicaciones, pero con jornadas de más de diez horas, para cumplir el compromiso adquirido con la firma rusa Gran-Mar, cuyo representante en España, Oleg Lvov, también estuvo ayer para contemplar el resultado del ímprobo trabajo que incluye el labrado artesanal de las manos, con la tercera de ellas en pleno proceso. El alcalde de Tui, Antonio F. Fernández Rocha, acudió a la planta para contemplar esta obra creada en Tui que se trasladará por carretera hasta su lejano destino.
Entre sus trabajos, Javier Álvarez realizó parte del monumento de la plaza de América de Vigo, del escultor Silverio Rivas y una fuente destinada a la misma urbe rusa. Antes de iniciar este trabajo, viajó hasta ese país para acordar todo el proceso con Igor Belajew, director general de Gran-Mar. "Quería que el monumento se hiciese en ´Rosa Porriño´ por su calidad. Así lo hicimos, partiendo de una maqueta", concluye.