VERÓNICA PALLEIRO - PONTEAREAS
Dos vecinos de Ponteareas deberán abonar 2.500 euros cada uno como sanción por tener a sus perros sin identificar al no haberlos censado en el registro municipal para mascotas domésticas. La multa está motivada por haber incumplido la ordenanza en materia de animales domésticos, acorde con las leyes de la Xunta y estatales. Aunque esta norma había sido aprobada en Ponteareas en 2004, no comenzó a aplicarse con rigurosidad, previo aviso, hasta mediados de marzo de 2010.
En poco más de tres meses han sido dos ponteareanos, uno de ellos de la parroquia de Padróns, los "cazados" sin la pertinente documentación de sus perros. La sanción ya ha sido remitida por el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) a la Xunta para su tramitación administrativa y deberán, ahora, formalizar el estado de sus animales.
El técnico de Medio Ambiente del Concello de Ponteareas, Xermán Álvarez, asegura que desde que se comenzó a aplicar la ordenanza han notado "un importante incremento de mascotas rexistradas". De todos modos, Álvarez calcula que, por el momento, "nin a cuarta parte dos cans que hai no concello están rexistrados".
Estos dos ponteareanos podrían haberse evitado la multa de haber abonado a tiempo los 7,38 euros que cuesta la gestión administrativa de registrarse en el Concello. Los formularios para censar a las mascotas pueden conseguirse a través de la web ponteareas.org o en el mismo departamento de Medio Ambiente del Concello.
Además, para tener en propiedad a un perro considerado "potencialmente peligroso" de razas como pit bull o rottweiler es necesario solicitar licencia en el Concello ya que es competencia municipal.
Al igual que los ciudadanos tenemos la obligación de ir siempre identificados con nuestro DNI, también los perros deben llevar un microchip que los identifique cuando salen a la calle, yq que cualquier agente de la policía local de Ponteareas está autorizado para hacer cumplir esta ordenanza municipal.
Hasta marzo, el Concello había sido laxo en la aplicación de esta ordenanza pero las continuas quejas de los vecinos llevo al departamento de Medio Ambiente a tomar medidas.
Los ponteareanos denunciaban la constante presencia de perros sueltos y en ocasiones, enfermos o desnutridos, en los parques de la localidad donde juegan sus hijos. Otros , se quejaban de encontrarse constantemente excrementos de perro en las aceras, cuando los dueños de caninos, tienen la obligación de recogerlos.