NELI PILLADO - BAIONA
El aplazamiento de la ejecución del proyecto de abastecimiento de agua y saneamiento del barrio de San Antón, en Baiona, comienza a ser un calvario para los vecinos del citado entorno y de Covaterreña. Sigras, la empresa que ganó el concurso convocado por el Ayuntamiento baionés en virtud del Plan E, renunció a llevar a cabo las obras tras levantar el asfalto del vial de acceso y los trámites administrativos necesarios para contratar a una nueva compañía retrasan el reinicio de los trabajos. Mientras tanto, los residentes se quejan de las polvaredas que ocasiona el paso de los vehículos por la zona y de los daños a sus automóviles que causa el deterioro de la carretera.
"Llevamos unos tres meses así, sin poder abrir las ventanas, ni tender ropa fuera porque se llena todo de polvo", comentan propietarios de viviendas en la zona, a pocos metros del casco urbano baionés.
600.000 euros en juego
El gobierno municipal entiende la preocupación vecinal y pide disculpas por ello. El alcalde, Jesús Vázquez Almuiña, lamenta la demora de las obras, pero recuerda que los trámites administrativos que deben seguirse motivan esta dilación, "contra la que el Concello no puede hacer nada".
No obstante, el portavoz del BNG, Xosé Enrique Fernández, urge al gobierno municipal a agilizar la contratación del alcantarillado de San Antón y el saneamiento de varias parroquias, los dos proyectos a los que renunció Sigras.
Según los resultados de ambos concursos, la firma Obras y Construcciones Dios S.L se encargará del saneamiento en varias parroquias y Ecos.e bioconstrucciones Atlas S.L., del de San Antón. El nacionalista teme que esta última compañía rechace también ejecutar los trabajos por su complejidad, dado que el subsuelo de la zona presenta piedra, y se pierdan los 600.000 euros previstos por el Plan E para ambos proyectos. Y es que ambas obras deben estar terminadas antes de que finalice el año.
Pero Vázquez Almuiña garantiza que las partidas no se perderán, ya que las obras de San Antón comenzarán a finales de agosto para facilitar el transcurso de la carrera pedestre y las de las parroquias, en 20 días. Las dos cuentan con plazos de ejecución de tres meses, por lo que "dará tiempo", recalca el regidor.