REDACCIÓN - PONTEAREAS
Miles de parcelas del rural de Ponteareas están consideradas como urbanizables y se gravan con un Impuesto de Bienes Inmuebles equiparable a esa cualidad, cuando legalmente, esas fincas están declaradas como suelo rústico. Ésta es una de las denuncias del BNG de Ponteareas después de que el gobierno local rechazase los alegatos a la modificación de la Ordenanza reguladora del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), en el último Pleno extraordinario y se negase a rectificar la revisión catastral en su conjunto, como había hecho con las parcelas del parque empresarial.
El BNG asegura que la suba de este impuesto es una "estafa e un engano" consecuencia de la revisión de los valores catastrales "promovida polo goberno municipal do Partido Popular".
Xosé Represas, portavoz municipal del Bloque, afirma que "o goberno local vai recadar no rural 457.000 euros máis que en 2009, pasa de ingresar 505.000 euros a 962.000. Un veciño que en 2009 pagase 210 euros, este ano vai pagar 400 euros, todo un abuso en tempos de crise", considera.
En este sentido, Represas le preguntó al alcalde ponteareano, Salvador González Solla, a qué iba a destinar esos 457.000 euros de incremento; "Si pensaba mellorar os servizos ou construír novos equipamentos públicos nas parroquias, con cargo a estes novos ingresos".