VERÓNICA PALLEIRO - PORRIÑO
Aunque las obras marchan a buen ritmo, el nuevo colegio Antonio Palacios de Porriño no estará listo a tiempo para que en septiembre los más de 300 alumnos de este centro empiecen el curso instalados en él.
Los problemas con la primera empresa adjudicataria retrasaron la construcción y aunque con la nueva firma las obras están en plazo, los estudiantes no podrán estrenar las instalaciones hasta unos meses después de haber iniciado las clases. Será entonces, cuando se haya trasladado a todo el alumnado, cuando se derrumbará el viejo colegio de más de 40 años para construir pistas polideportivas en sus terrenos.
El nuevo edificio de dos plantas y tres alas incluye dos patios, uno abierto y otro cerrado; gimnasio, biblioteca, ascensor y aseos para personas con movilidad reducida, salas de usos múltiples, zonas para el profesorado y el equipo directivo, cocina, comedor y aulas de informática. Además de aulas para Educación Primaria y Educación Especial, también se dispondrá de aulas para Educación Infantil, con aseos correspondientes en el interior de las mismas y patios de juegos en cada una de ellas.
La Xunta invierte más de 2,7 millones de euros en la reconstrucción del colegio y, ayer, el conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, visitó las obras para comprobar su evolución. Vázquez estuvo acompañado por la delegada de la Xunta en Vigo, Lucía Molares; el jefe territorial de Educación, César Pérez Ares; el alcalde accidental, Manuel Carrera; los tenientes de alcalde Marcelino Coto y José Manuel Jacobo; y la concejala de Educación, Ana Martínez.
Carrera se refirió al traslado que se efectuará "causándoles los menores inconvenientes posibles a los alumnos", dijo.