ANTONIO PINACHO - REDONDELA
"Para bañarse en esta playa se necesitan botas de seguridad, la arena está llena de cristales, algunos muy afilados", explica Guillermo Fontán, mientras muestra un puñado de ellos. Este vecino de Chapela es uno de los quince que ayer participaron en una jornada de limpieza reivindicativa de Arealonga, la principal playa de la parroquia, en la que los participantes retiraron de la arena numerosos cristales y restos de ladrillos.
La movilización fue convocada por la Asociación de Vecinos de Chapela, que llevan años reclamando a la Concejalía de Medio Ambiente una actuación integral en esta playa ante la acumulación de residuos que acumula.
Los miembros del colectivo vecinal acudieron por la mañana con rastrillos, cubos y una carretilla para retirar los restos de la arena, y después los dejaron acumulados sobre un plástico en uno de los accesos a la playa, para que los recojan los empleados municipales de limpieza.
La presidenta de la asociación de vecinos, Ángeles Méndez, asegura que están cansados de pedir a los responsables municipales una solución al problema, sin que hasta el momento hicieran nada por remediar la situación. "Es cierto que se limpian las algas, pero creemos que se debía ir más lejos y limpiar la playa de los cristales y restos de obra, porque suponen un peligro para los usuarios", explica. De hecho, la mayoría de las intervenciones de los socorristas durante los últimos veranos fueron para curar heridas provocadas por cortes en los bañistas.
La asociación vecinal ha solicitado una asamblea extraordinaria del Consello Parroquial, que se celebrará el próximo lunes, para tratar este asunto, además de la situación de la playa tras el último vertido de chapapote que afectó al litoral de Chapela y Teis causado por la rotura de una tubería de la empresa Aucosa.
Los vecinos aseguran que llevarán un cubo lleno de los cristales recogidos en la playa para demostrar al concejal de Medio Ambiente, Carlos Pazos, que no exageran con sus demandas.
El edil aseguró en el último pleno que los cristales y ladrillos ya se recogían en la playa y explicó que las piedras de la playa no se pueden retirar porque lo impide la Dirección General de Costas.