ANTONIO PINACHO - REDONDELA
El pleno de Redondela aprobó ayer de forma definitiva –con los únicos votos a favor de PSOE y BNG– la nueva ordenanza fiscal que regulará la tasa del agua y el saneamiento en Redondela. La medida tendrá una incidencia directa en los recibos, con una importante subida, puesto que la cuota fija se incrementa casi el triple de la actual tarifa, que pasará de 10,23 a 26,36 euros al trimestre.
El gobierno local justifica la actualización de las tasas para adaptarlas a la nueva normativa europea, que obliga a los ayuntamientos a repercutir en los usuarios los costes de la depuración del agua e incide en primar el ahorro, por lo que se gravará sobre todo a los hogares con elevados consumos. De esta forma, el precio del metro cúbico se reducirá hasta un 51% en el caso de las viviendas que facturen menos de 15m3, aunque subirá un 10% para los consumos medios de 30m3 y se disparará hasta el 35% para los hogares que gasten más de 45m3.
Las nuevas tarifas no ha sentado bien entre los colectivos vecinales, que consideran que no es el momento oportuno para un incremento tan fuerte ante la situación económica actual de los ciudadanos. La presidenta de la Federación de Asociaciones de Vecinos, Margarita Acevedo, se mostró en contra de la subida que cree que "es totalmente desproporcionada, nada razonable para los tiempos que corren, con tanta gente sin empleo".
La presidenta de la asociación vecinal de Chapela, Ángeles Méndez, tilda de "exageradas" las nuevas tasas, y destaca que la calidad del servicio de Aqualia no se corresponde con el coste de los recibos. "Es un abuso que se triplique la tarifa cuando los cortes de suministro por averías se producen casi a diario, y cuando se limpian los depósitos el agua llega sucia a nuestras casas", destaca Méndez. Además lamenta que no se tenga en consideración "a las muchas familias que se encuentran en una situación económica muy precaria".
El presidente de la asociación de vecinos de Cedeira, Carlos Covelo, considera "desmesurada" la subida del recibo. "Somos conscientes de que hay que revisar las tasas, pero no se puede hacer de golpe", apunta. En su opinión, se podían plantear fórmulas menos drásticas, "como una subida progresiva en varios años", y considera que en este tipo de asuntos tan importantes para los ciudadanos se debían convocar a los colectivos para explicarles el tema y poder aportar sugerencias.