ANTONIO PINACHO - REDONDELA
La llegada del tren de alta velocidad supondrá una drástica reducción de los servicios con parada en las estaciones de Redondela y de Arcade, lo que obligará a muchos ciudadanos a descartar el ferrocarril como medio de transporte para viajar a Vigo y Pontevedra desde la comarca.
Según explica la portavoz de la Plataforma Salva o Tren, Lucía Latorre, de las veinte frecuencias que ofrecen actualmente los trenes regionales con el AVE se pasará a sólo cuatro, "puesto que está concebido como un tren para unir grandes ciudades, y no como un servicio ferroviario de cercanías". Además asegura que el precio de los billetes también se incrementará "entre dos y tres veces" con respecto a las tarifas actuales de los trenes regionales, "con lo que el tren dejará de ser rentable para este tipo de desplazamientos dentro del área metropolitana".
Los responsables de la Plataforma Salva o Tren participaron recientemente en una conferencia en Redondela, convocada por Alén Nós y la Plataforma Contra la Autovía, en la que se advirtió que la llegada de la alta velocidad a la comarca "supondrá graves perjuicios para los municipios, por su impacto ambiental y social, y los beneficios para los ciudadanos serán mínimos, puesto que se perderá el tren como medio de transporte real en estos núcleos de población intermedios en los trayectos entre ciudades", explica Latorre.
En este sentido asegura que ya está prevista la desaparición de los apeaderos de Chapela, A Picota y Cesantes, y considera que la nueva estación anunciada para Redondela en Os Eidos "se terminará eliminando en poco tiempo por la falta de usuarios".
Desde el colectivo Salva o Tren reclaman que el trazado del AVE no suponga el desmantelamiento de las actuales vías, y que estas se aprovechen para ofrecer un tren de cercanías regional y para el tráfico de mercancías, manteniendo el servicio ferroviario para las pequeñas poblaciones del rural. Según sus cálculos, esto tendría un coste de 100 millones de euros, muy inferior a los miles de millones que se invierten en el AVE o a los 4.265 millones que el Gobierno gallego destina al Plan de Mobilidade e Ordenación Viaria Estratéxica (Move) hasta el 2015.