N.P. - NIGRÁN
No son pocos los vecinos que giran la cabeza cada vez que pasan junto a algunos de los coches patrulla de la Policía Local de Nigrán. Si hoy mismo acudieran a la Inspección Técnica de Vehículos, no pasarían. Golpes en la chapa, faros descolocados, pilotos rotos e incluso problemas con el arranque hasta el punto de que los agentes inician el turno con unas pinzas para poder ponerlos en marcha. Ésta es una de las tantas quejas del Sindicato Profesional de Policías Municipales de España (SPPME), que representa a buena parte de la plantilla nigranense, que vigila y acude a las llamadas a bordo de una furgoneta Citroën Jumpy destartalada, un Citroën ZX que ya no se fabrica desde hace años y un Seat Córdoba que supera los 300.000 kilómetros de rodaje.
El grupo dispone de un todoterreno en buenas condiciones y nuevo. Pero, según el sindicato, sólo lo utiliza el inspector jefe para trasladarse desde las dependencias policiales al Concello y viceversa. Al responsable del servicio le atribuye el SPPME la desorganización del trabajo con turnos descompensados, llegando incluso a momentos en que ningún efectivo se encuentra de servicio, como ha ocurrido recientemente porque la mayoría de los policías estaban de compensación horaria. Y es que el Ayuntamiento no abona las horas extra a los agentes desde el pasado verano por falta de fondos, de manera que les adeuda servicios como el de la noche de San Xoán. Cuando se ven obligados a ampliar su jornada por circunstancias especiales, se les retribuye con horas libres.
Esta situación, recalcan los representantes sindicales, ha llevado a los agentes dejar de cubrir el servicio especial de las noches en A Ramallosa, donde se reúnen miles de jóvenes y provocan, en ocasiones, peleas, accidentes de tráfico con alcoholemias, entre otras incidencias. Los turnos terminan a las diez de la noche y el gobierno municipal invitó a los agentes a ampliarlo de forma voluntaria, pero ellos se niegan
Los cuadrantes realizados por el inspector resultan "ilegales", indica el SPPME, puesto que, además de su descompensación "no respetan el período legal de al menos doce horas entre servicio y servicio de un mismo policía".
La supresión de la patrulla específica de urbanismo por revanchismo contra sus miembros y la disminución del número de agentes desde hace cuatro años se suman a las quejas del sindicato. En 2006, la Policía de Nigrán disponía de 27 efectivos, ahora son 21.
A esta tensión interna hay que sumar el contencioso administrativo que los agentes han presentado contra el gobierno municipal, puesto que les retiró un complemento y no les incrementa el IPC en las horas extra desde hace 6 años.