ANTONIO PINACHO - REDONDELA
El Centro de Deportes Acuáticos de Chapela superó el último obstáculo que le faltaba para que el proyecto pueda convertirse en realidad. El respaldo unánime a la actuación por parte de los socios del Club de Remo da vía libre al derribo de la antigua fábrica de Carballo, en cuyo solar se ubicará la esperada piscina climatizada con "spa" y gimnasio municipal.
La asamblea del equipo de remo, que se celebró el pasado viernes por la tarde en la cantina de la sociedad, reunió a 200 socios que se mostraron a favor de la propuesta del gobierno local de ceder su sede actual a cambio de un espacio de 920 metros en el futuro centro de deportes. "La decisión fue unánime. De los doscientos socios que acudieron a la asamblea sólo hubo tres votos en contra y una abstención", explica el presidente del club, Fernando Collazo, que se muestra satisfecho por la decisión que les permitirá disponer en menos de un año de unas instalaciones modernas en un edificio nuevo.
Collazo destacó la "gran oportunidad" que supone el proyecto del Centro de Deportes Acuáticos, "un proyecto muy importante para Chapela en el que todos salimos ganando, tanto los vecinos, que disfrutarán de un servicio muy necesario, como los miembros del club, que conseguiremos unas instalaciones nuevas", apunta.
La decisión de respaldar la propuesta municipal les obligará a renunciar a la concesión de la Autoridad Portuaria sobre el inmueble que ocupan actualmente. Sin embargo, en las nuevas instalaciones municipales la cesión será por plazo de 50 años, la máxima que permite la ley, aunque se podría renovar, lo que garantiza a largo plazo el mantenimiento del local para el equipo de remo.
Con el acuerdo también se renunciará a la explotación de la cantina, puesto que la gestión de la nueva cafetería saldrá a concurso público junto con la piscina, el "spa" y el gimnasio.
El desalojo de la fábrica de Carballo para su derribo se realizaría en septiembre, tras concluir la competición de verano.