D. VÁZQUEZ - VAL MIÑOR
Los abonados de la piscina mancomunada de A Ramallosa empiezan a cansarse de no poder disfrutar de los servicios de la instalación deportiva, cerrada desde hace una semana por la huelga que mantienen los trabajadores para exigir mejoras en el convenio laboral. Por eso, además de las firmas que ya presentaron en el Concello de Nigrán hace unos días, ahora los usuarios planean llevar a la calle sus protestas y ya han convocado para el próximo viernes, día 12, una concentración ante la casa consistorial nigranense.
José Manuel Varela, portavoz de los más de 2.000 abonados de la piscina, explica que el objetivo de esta medida de presión es que "se reanude cuando antes el servicio y que la empresa (Serviocio) nos descuente en las próximas facturas la parte proporcional de la cuota que pagamos mensualmente por estos días en que no podemos utilizar la instalación".
Varela explicó que "los usuarios apoyamos y entendemos la postura de los trabajadores", sin embargo señalan que la huelga indefinida iniciada el pasado lunes llega después de que en los tres meses anteriores se produjesen diez días de paro, lo que ha generado múltiples problemas a personas que acuden a la instalación deportiva dentro de un proceso de rehabilitación.
Por otro lado, los usuarios denuncian, en el escrito entregado esta semana en el concello nigranense, "el uso abusivo y el afán recaudatorio de la empresa". Recuerdan que la concesionaria suprimió actividades como la gimnasia de mantenimiento para mayores o el aeróbic, e incluso las clases de full-contact o baile, entre otras, "con el fin de disponer de más espacio para acoger a más gente y recaudar más dinero".
En este sentido, se quejan del exceso de aforo que se produce en ocasiones en la piscina y el gimnasio. que además dicen que se encuentran deteriorados y con goteras.