EVA GONZÁLEZ - A GUARDA
Trabajadores portugueses forman mayoría en plantillas de empresas subcontratadas para realizar obras adjudicadas por las Administraciones públicas en la zona del Baixo Miño, donde existen en la actualidad unos 6.000 habitantes en paro. Es una situación que denuncia la Unión Local de la CIG en el Baixo Miño y que tacha de "desidia da Administración á hora de adxudicar as obras".
Serafín Fernández Portela, secretario de la U.L. do Baixo Miño, así lo expresa en su valoración sobre la actual situación laboral en esta demarcación. Añade que a los trabajadores del país vecino se le pagan "salarios menores, sendo os beneficios da empresa, obviamente, maiores". Censura que sean trabajadores extranjeros los que se beneficien de "traballos pagados con cartos públicos", mientras existe una tasa de desempleo tan importante en la comarca.
El secretario sindical se expresa así con motivo de la creación de la Unión Local do Baixo Miño de la CIG, que atiende a los municipios de A Guarda (46,4% de delegados) , Oia (28,6%), O Rosal (89,2%) y Tomiño (75%), cuando se cumplen casi 20 años desde que la INTG abrió un local sindical en A Guarda para la atención de los problemas de la clase trabajadora. "Dende aquela ata hoxe, o medre da afiliación foi moi importante, e tamén os problemas, como despidos, EREs, reclamacións de cantidades, e outros, polo que mirábamos a necesidade de crear máis infraestructura e dotar ao local de máis persoal, así como de máis atención xurídica, para que os nosos afiliados e afiliadas teñan a mellor atención para a defensa dos seus intereses", explica Fernández. Sus funciones, como secretario, son participar en la ejecutiva local recientemente elegida, con el fin de afrontar los problemas dándoles la mejor solución posible. Está formada en otros cargos por Sergio Giomar, Felipe Villa, Beatriz Lorenzo, Olga Orduña, Xulio Vicente y Fernando Loureiro. En su labor, el secretario informa sobre el Baixo Miño, coordina las resoluciones de la asamblea comarcal y la negociación colectiva.