V. PALLEIRO/G.PORTO - PORRIÑO
El centro-derecha recuperó ayer el gobierno de Porriño en el transcurso de un pleno de moción de censura en el que los nueve ediles de Partido Popular, Ciudadanos Por Porriño (CxP) e Independientes de Porriño (IdeP) otorgaron la alcaldía al líder de "Ciudadanos", Nelson Santos Argibay.
La sesión, que concluyó con la investidura del nuevo alcalde, se celebró en un ambiente tenso y rodeado de importantes medidas de seguridad, aunque los incidentes fueron mínimos y en nada comparables al debate de las otras tres mociones de censura celebradas recientemente en la provincia de Pontevedra: Mos, Silleda y Gondomar.
El nuevo alcalde afirmó que tomará decisiones "sin que me tiemble el pulso" y fijó entre sus prioridades la solución al problema del paso a nivel y la estabilidad económica municipal.
El dinero del Plan Xeral
El ya nuevo alcalde comenzó su intervención reprochando al grupo de gobierno saliente haber votado en contra del Plan Xeral de Ordenación Urbana que aprobó el último gobierno del PP, y aprovecharse después de las licencias otorgadas en base a ese Plan. "Explique donde han metido los 13 millones de euros que este Ayuntamiento recaudó con el plan de Ordenación General Urbana, del que votaron en contra y que ha transformado el centro de Porriño, que es de lo que presumen... Pero el centro lo han transformado los promotores y los constructores que con el plan de ordenación pudieron hacer un Porriño distinto..." , recriminó al ya ex alcalde, Raúl Francés.
Santos también acusó al BNG de gobernar con vagas ideas y le preguntó "¿Qué han hecho con el paso a nivel? ¿Qué han hecho con el traslado de Frigolouro? El abandono de las parroquias... ¿Y las políticas de empleo en el pueblo de mayor industria de Galicia?"; además de recriminarle la falta de capacidad para negociar con los demás grupos y la prepotencia, Santos se refirió al escrito crítico de la CIG al alcalde y dijo que en la actualidad "el BNG está dividido y fracturado, Usted gobierna con dos concejales".
La presentación
El alcalde censurado, Raúl Francés, en su intervención hizo referencia al presidente de la Diputación, Rafael Louzán, de quien dijo "é o seu padriño", también puso en duda la validez de la presentación de la moción a través de una notaría, señalando que "meten a Porriño nunha situación de inseguridade que é tremendamente peligrosa".
Calificó la unión de centro-derecha de "matrimonio de conveniencia" que, dijo, como cuando se hacían en el pasado tiene el objeto de "xuntar fincas". Les acusó de no haber presentado proyectos y recordó que "vostedes nos meteron aquí para sacar o anterior alcalde pero querían que sacaramos a unha persona do sillón pero seguir facendo a súas mesmas políticas".
Inestabilidad
El portavoz del PP, Manuel Carrera, justificó, durante su intervención, la presentación de la moción por la precaria mayoría del grupo de gobierno, la inestabilidad y la imposibilidad de llegar a acuerdos para resolver los problemas del Ayuntamiento. Recordó la pérdida de subvenciones y la aprobación de un sólo presupuesto en seis años y añadió que el gobierno local "abandonó instalaciones deportivas en las parroquias no logró firmar un convenio colectivo con los trabajadores...".
Además Carrera calificó al gobierno nacionalista como de "prepotente, dictador, soberbio, sin transparencia y sin capacidad de gestión".
El líder del PP abogó por recuperar el tiempo perdido e indicó que el Partido Popular presentaba la moción de censura en aras de lograr un gobierno estable para resolver los "muchos y graves problemas que Porriño tiene en estos momentos".
El número dos de Ciudadanos, José Manuel Jacobo, se refirió a que los proyectos se presentarían más adelante: "Esto es una moción de censura, necesaria e imprescindible".
Juego de póker
Iván Vaqueiro, portavoz del PSdeG-PSOE, se refirió a la moción y al hecho de que fuese una notaria la que la hubiese entregado en el Concello. También criticó al BNG por su "constante negativa a buscar diálogo para fortalecer o goberno, pensouse que ante a división da dereita era mellor gobernar con minoría e apostar o goberno do Porriño a unha partida de ases, pero o final apareceu a escaleira de color: a dereita". En ese sentido le recordó a Francés el acuerdo de la anterior legislatura donde el PSOE gobernó con el BNG para tener en esta "un goberno de oito concelleiros". "Pensamos que a alcaldía desproveitou unha grande oportunidade". Antes de concluir mostró su esperanza de volver a gobernar en el futuro: "No 2011 os cidadans volveran a xulgarnos e seremos a alternativa progresista", afirmó Vaqueiro.
Gonzalo Ordóñez recordó a Raúl Francés que su grupo, Independendientes por Porriño, apostó en 2003 por elegirle a él para posibilitar cambios y en aquel momento no fue criticado como lo es ahora. "A miña dote agora e a mesma que vostedes me deron para poñelos a vostedes", dijo.
Ordoñez realizó un discurso en el que afirmó que el nuevo Gobierno "es digno de representar o seu pobo" pero señaló que serán los vecinos los que juzguen en 2011 "no no dirán vostedes".
El pleno estuvo presidido por Marcelino Coto, de IdeP, que realizó un buen papel en su cometido.