REDACCIÓN - GONDOMAR
La polémica por el oscurantismo en el desarrollo del planeamiento vivió ayer un nuevo capítulo en Gondomar. El Concello albergó la segunda sesión de la mesa de contratación sin el representante del BNG, el concejal y ex alcalde, Antonio Araúxo. Los nacionalistas denunciaron así que el tripartito pretende "expulsar" al Bloque del proceso para realizarlo "en solitario e sen testemuñas".
Representantes del gobierno municipal, de la Xunta y de la Diputación abrieron los segundos sobres que las siete empresas presentaron con el fin de que los técnicos analicen las propuestas. Araúxo no fue convocado a este encuentro porque él mismo anunció que no quería participar y presentó un escrito para advertir de el trámite no era legal, según explicó el alcalde, el popular Martín Urgal, quien asegura que preferiría que "todos os grupos estean presentes para poder dicir o que pensan en cada momento".
Araúxo insiste en que al tripartito "moléstalle a nosa presenza malia que o único que fixemos ata agora foi advertirlle á mesa, por escrito, de que o devandito proceso de contratación naceu cun vicio de nulidade perigoso e que hai que facer ben as cousas". El BNG remitió el texto también a la Dirección Xeral de Urbanismo, que subvenciona la contratación en su totalidad, para que corrija los defectos que pueden llevar a su anulación en el futuro, como ocurrió con el plan de 1997.