ANTONIO PINACHO - REDONDELA
La seguridad de los redondelanos en caso de accidente quedará desde esta semana en situación de desamparo. Debido a la finalización del contrato de doce de los quince miembros del Grupo Municipal de Intervención Rápida (Grumir), el municipio perderá el servicio de emergencias durante las 24 horas, por lo que a partir de ese momento cualquier actuación dependerá del único operario que permanecerá en la sede en cada turno y de la disponibilidad de los voluntarios de la agrupación de Protección Civil.
Este problema afecta casi todos los años al servicio, puesto que los contratos del personal del Grumir –que dependen de un convenio entre la Xunta, la Federación Galega de Municipios e Provincias y los ayuntamientos, con financiación europea– se realizan normalmente con una duración de nueve meses. Por tanto, entre marzo y abril caducaban, y no se renovaban hasta inicios de julio, coincidiendo con la temporada de playas. Sin embargo en esta ocasión la pérdida del servicio se adelanta a pleno invierno, puesto que los últimos contratos se firmaron por sólo seis meses y medio.
Según informaron fuentes municipales, las contrataciones concluirán oficialmente el próximo 3 de febrero, aunque el personal comenzará esta semana a disfrutar sus vacaciones, lo que dejará el servicio bajo mínimos, impidiendo garantizar los tres turnos diarios con los que se cubrían las emergencias durante las 24 horas.
El gobierno local deberá esperar ahora a la convocatoria de una nueva orden de la Xunta para proceder a la renovación de sus miembros, aunque su fecha todavía es una incógnita. Mientras tanto, las emergencias que se produzcan en el municipio este periodo estarán cubiertas por los voluntarios de Protección Civil, el 061, la Guardia Civil, la Policía Local e incluso los bomberos de Vigo. En este caso, la cercanía a la ciudad olívica supone una garantía en caso de necesidad de una intervención rápida, aunque los problemas quedarán patentes en jornadas como las del temporal de la pasada semana, donde los medios disponibles fueron insuficientes para atender las numerosas incidencias.
El Grumir de Redondela está formado actualmente por quince personas especializadas en todo tipo de emergencias tanto de tráfico como incendios urbanos y forestales, salvamento marítimo, primeros auxilios, etcétera. El servicio se estructura en grupos para garantizar una atención permanente, tanto por el día como por la noche.
Además se cuenta con el apoyo de casi 50 voluntarios que conforman la agrupación de Protección Civil, aunque al tratarse de personal no profesional, dependen de su disponibilidad diaria y no se podrá atender durante las 24 horas.