E.G. - A GUARDA
Abundancia, buen sabor y contundentes ingredientes contribuyeron ayer al éxtasis gastronómico de muchos de los afortunados comensales que acudieron a la décimo tercera edición de la Paletada-Laconada de San Amaro que cada año tiene el acierto de organizar la Comunidade de Montes de Camposancos que preside Álvaro Martínez Carrero, para quien ya no hay reto que se le resista a la hora de conseguir que los asistentes siempre se encuentren a gusto. Por eso, la felicidad por la buena comida desbordó entre mesas y manteles.
Unas doscientas cincuenta personas se sentaron ayer en el banquete, como siempre servido en las estancias del colegio de los Jesuitas de Camposancos, en A Guarda. No hubo límite de edad, desde críos (unos 40), hasta personas de 85 años o más, que todavía tienen ánimos y humor para este disfrute de los sentidos.
Tampoco se lo perdió el alcalde y vecino de Camposancos José Manuel Domínguez Freitas y su segundo de a bordo y amigo Miguel Español, José Antonio Uris y otras muchas personas que no cometerían el sacrilegio de faltar a esta primera cita gastronómica del año, siempre que la salud y otros asuntos prioritarios se lo permitan.
Pinchos, paleta y lacón, rosca y rosquillas, todo a lo grande, hicieron las delicias de los asistentes.
Álvaro Martínez Carrero no se cortó al valorar que "cada año esto va a mejor". La Comunidade de Montes financió el cubierto a los comuneros que solo pagaron 6 euros de los 22,50 euros que costó por comensal.
Un veterano, de 76 años y el de mayor edad del equipo organizador, Pepe Vázquez, conocido como "Meco", contaba que "no hay riesgo de que esta fiesta se pierda, pues el Camposancos nadie "llora" los seis euros que tiene que pagar".
Reconoce que el trabajo mayor es el que asumen el secretario y el tesorero. En su caso, "Meco" ayuda cuanto puede y lleva "el asunto de montes y su limpieza". Cuenta que la abundancia de comida es excepcional en este día. En su caso dice que "como bien, pero tengo que cuidarme, porque estoy algo delicado". Para los niños, hay otro tipo de alimentos más apropiados y es un día en que todos lo pasan en grande. Ayer faltó la guinda, con la nonagenaria Dominga, que estaba con gripe.