NELI PILLADO - NIGRÁN
El gobierno municipal de Nigrán pretende hacer historia en el acceso a la vivienda de sus vecinos e insiste en ello a pesar de que la Xunta anulase el Plan Sectorial de Solo Residencial del anterior Ejecutivo, que planteaba un total de 1.950 pisos protegidos en A Robaleira, Pías y Nigrán. Así, el Ayuntamiento promueve por primera vez una urbanización en As Angustias y para ello ha puesto de acuerdo a 20 propietarios de terrenos en el recinto denominado SAU-12, de 25.000 metros cuadrados. Su desarrollo implica la construcción de 170 viviendas, de las cuales 68 –el 40%– serán protegidas.
El Concello ha presentado ya una propuesta de modificación de las normas subsidiarias a la Dirección Xeral de Urbanismo en la que plantea un incremento de densidad de vivienda, según explica el alcalde, Efrén Juanes. La normativa establece casas de gran tamaño en la zona cuya demanda ha desaparecido del mercado. Así que la intención de gobierno municipal y vecinos es construir edificios bajos, que no desentonen con el entorno, con pisos de entre 60 y 70 metros cuadrados, "lo que la gente busca en la actualidad", recalca el regidor.
A la espera de que la Xunta responda favorablemente a la iniciativa en uno o dos meses para continuar los trámites, el alcalde confía en que las obras comiencen en el segundo semestre del año. Aunque los propietarios retrasen la puesta en marcha de los trabajos, el gobierno municipal sí se compromete a desarrollar las veinte viviendas de protección autonómica que corresponden al 10% de terreno de aprovechamiento urbanístico que le corresponden una vez se efectúe la planificación y el reparto en la junta de compensación. Para ello, subastará la parcela resultante dando prioridad en la adjudicación a las cooperativas de vecinos, señala el regidor. Los restantes 48 pisos para alcanzar el 40% de la edificabilidad serán de iniciativa privada.
La creación de estas viviendas accesibles sería histórica en Nigrán, ya que hace seis décadas que no existen promociones de este tipo. La última correspondió a las casas de marineros de Patos, en los años 40-50 del pasado siglo.
La necesidad de pisos protegidos se pone de manifiesto en el volumen de nigranenses inscritos en el registro de demandantes de la Xunta –unos 1.500–. Así, Juanes critica la anulación del plan de vivienda por parte de la Xunta "sin razones objetivas". El alcalde consideraba excesivo el número de pisos que preveía el anterior plan en la zona, pero defiende desarrollos paulatinos como el de As Angustias.