G. PORTO - PORRIÑO
La unión del centro-derecha de Porriño fue un problema matemático que durante meses trajo de cabeza a los pesos pesados del Partido Popular. El vicepresidente José Manuel Figueroa lo sufrió en sus carnes hasta el último minuto y el presidente, Rafael Louzán, del que podría pensarse que tiene el don de la ubicuidad para trabajar en varios frentes al mismo tiempo, no cesó hasta lograr el acuerdo porriñés, ya que desde hace años consideraba un objetivo irrenunciable recuperar para el PP el gobierno en la villa del Louro.
Los últimos dos meses de negociación fueron duros debido, no tanto a intereses, sino a la ambición, sana, de intentar hacerlo mejor que el equipo que va ser aliado. El partido político independiente cuando nace, por muy pequeño que sea, da vida a una organización con objetivos concretos y sumarlos a los objetivos de los demás sin que nadie pierda su identidad es casi tan difícil como conseguir la cuadratura del círculo, un problema que nadie resolvió todavía a pesar de que los más ilustres matemáticos desde la antigüedad trabajaron en ello.
Para lograr el acuerdo, al final unos cedieron y otros recogieron. Concejalías que un día eran para unos ediles al siguiente fueron para otros, porque aparecían nuevas ideas y nuevos planes. La negociación no fue un lecho de rosas y muchas de las cesiones estuvieron sujetas a tensión.
El acuerdo cierra casi siete años de conflicto entre el PP y los independientes, y sin mirar a quienes fueron los responsables de lo que ocurrió, abre una ventana al futuro, para gobernar año y medio y después dejar en manos de los vecinos la decisión, para bien o para mal.
El PP plantea el acuerdo como para lograr un gobierno "con un gobierno de mayoría, estable y sólido".
La moción se firmará en una Notaría del Ayuntamiento porriñés y será presentada en el registro municipal el miércoles.
Manuel Carrera, portavoz del PP, valoró el acuerdo como "fruto de un trabajo intenso" con el que se pretendía "recuperar la unidad del centro-derecha en Porriño, que nunca se debió haber perdido", para así poder devolver al ayuntamiento "un gobierno de mayoría" y con la fuerza suficiente para mejorar la calidad de vida de los vecinos y vecinas del municipio.
Carrera incidió en su "firme compromiso" de "dedicarme al cien por cien al Concello, trabajando por la defensa de los intereses de este pueblo".
Por su parte, el portavoz de Independientes, Gonzalo Ordóñez, destacó que los tres partidos de centro-derecha que ahora se unen "teníamos una deuda pendiente con el pueblo del Porriño" que confió mayoritariamente en el centro-derecha y "nos pedía este esfuerzo para restaurar la voluntad expresada en las urnas".