ANTONIO PINACHO - REDONDELA
El conflicto entre el Concello de Redondela y los bares de copas del casco viejo parece no tener fin. Después de que hace dos años el alcalde ordenase el cierre de cuatro pubs de la calle Prata ante las denuncias por ruido presentadas por los residentes –los locales también carecían de licencia de apertura– el problema vuelve a surgir, aunque en esta ocasión se traslada a la zona de Meixón Frío.
Los dueños de los bares de copas de esta céntrica calle se sienten acosados por parte de las autoridades municipales ante la continua presencia de la Policía Local para controlar el nivel de ruidos durante las noches de los fines de semana, una situación incómoda tanto para los propietarios como para sus clientes. Este problema ya originó en verano de 2007 la movilización de la juventud de la villa, que durante varios fines de semana organizaron “botellones” junto al Concello para protestar por el cierre de los pubs, que reunieron a cientos de personas.
Los propietarios de los locales de Meixón Frío aseguran que muchos clientes les proponen volver a retomar las protestas, puesto que consideran que se trata de un intento por parte del gobierno local de acabar con el ocio nocturno de los jóvenes, lo que les obligaría a desplazarse a otros municipios para divertirse durante las noches.
Quejas vecinales
Desde la Policía Local justifican su presencia ante las frecuentes quejas de los residentes por el exceso de ruido en las calles durante las madrugadas de los fines de semana. Sin embargo, los dueños de los bares niegan superar los niveles máximos permitidos, y aseguran que sus locales se encuentran bien insonorizados y con limitadores del volumen de la música. “Lo que no podemos es controlar lo que hace la gente fuera del local”, explica el propietario de un local de Meixón Frío, que critica que se les culpe de lo que ocurre en la calle. “En todas partes hay gente incívica que puede montar follón en el exterior, pero no tenemos por qué pagarlo con nuestros negocios”, lamenta.
El alcalde redondelano ha citado a los dueños de los bares a una reunión para tratar de resolver el problema.