REDACCIÓN - GONDOMAR
Nuevo desencuentro político respecto al procedimiento del Plan Xeral de Ordenación Municipal de Gondomar. El Ayuntamiento condal albergó ayer la primera reunión de la mesa de contratación de la redacción del proyecto con el abandono del concejal del BNG Antonio Araúxo, que alegó supuestas "irregularidades" en el proceso. El tripartito lamentó la actitud del nacionalista y continuó con la apertura de los sobres de las siete ofertas presentadas.
Los integrantes de la mesa decidieron dar tres días de plazo a las firmas participantes para subsanar errores o carencias y volverán a reunirse el próximo miércoles, día 20 de enero, para analizar la documentación presentada. El nombre de la firma se dará a conocer a finales de mes.
La discusión se centró en la transparencia del proceso. El anterior alcalde de Gondomar, Antonio Araúxo, insistió en que la presencia de Carlos Silva en representación del PP pone en cuestión la "legalidade", puesto que "foi o responsable político directo dos maiores escándalos urbanísticos da historia de Gondomar e, a maiores, está condenado por prevaricación urbanística continuada". "O BNG pregúntase que resultado pode sair de semellante mesa, da que tamén forma parte o tránsfuga De Lis", denunció.
Ante esta situación, el edil anunció que el BNG pondrá en conocimiento de la Dirección Xeral de urbanismo y de la Consellería de Medio Ambiente los hechos, ya que estos organismos subvencionan la redacción del plan y "están na obriga de velar pola limpeza da tramitación do expediente".
Además de la "tramitación sospeitosa" denunciada, Araúxo presentó un documento para que la mesa de contratación lo tuviese en cuenta. El BNG advierte en el texto de que el pliego de condiciones que rige la actual contratación es igual al realizado en agosto de 2009 para recuperar y adaptar el PXOM de 2006 y que fue informado desfavorablemente por la Secretaría Xeral del Concello. Los nacionalistas advierten asimismo de que el pliego actual fue aprobado antes de anular el anterior, por lo que cualquiera podría "tumbar" el plan por cuestiones de forma. Por último, consideran que la mesa debería contar con la presencia de la técnica de urbanismo y del arquitecto municipal.